FRAN ESCUDERO
Al Power Electronics Valencia le espera un mes cargado de partidos en el que deberá rubricar dos importantes objetivos. El conjunto dirigido por Neven Spahija debe disputar nueve encuentros en los próximos treinta días —seis de la Liga ACB y tres de la Eurocopa— en los que tiene que certificar su clasificación para la próxima edición de la Copa del Rey, y también su pase para la segunda ronda del torneo continental.
En ambos frentes, pese a la intensidad del calendario, el cuadro valenciano ocupa una posición privilegiada tras su buen inicio de temporada. Por tanto, con los deberes casi hechos, sólo una debacle impediría conseguir los objetivos en ambas competiciones. Para evitar eso tanto el cuerpo técnico como el preparador físico, Pedro Cotolí, tienen previsto reunirse hoy para aprobar el plan de trabajo de las próximas semanas, en las que se reducirá el volumen de entrenamientos —sesiones de hora y media en lugar de dos horas—, y la carga de trabajo —no más de dos sesiones intensas a la semana—. El objetivo es que la plantilla vaya recuperando sensaciones sobre la marcha cuando aparezca el cansancio en este mes tan complejo—se les realizará un test el próximo lunes—, y evitar lesiones en la medida de lo posible.
Un trabajo controlado pero que no dejará de lado los resultados. Y es que para estar en Copa del Rey los de La Fonteta necesitan, sobre el papel, cuatro victorias en los seis partidos que restan de la primera vuelta —hay que tener en cuenta que el octavo clasificado se quedará fuera si el Bizkaia Bilbao, como parece, no entra por méritos propios—. Sin embargo esa es sólo la teoría matemática, ya que los precedentes indican que con dos victorias más, e incluso con una, el Power Electronics estaría en la cita copera. De hecho, si lograse esos cuatro triunfos podría ser hasta cabeza de serie pues sumaría un total de doce. Y es que en las últimas diez temporadas tan sólo una vez, en la campaña 2005/06, fue necesario llegar a las diez victorias para meterse en la la competición del KO. Curiosamente, aquella temporada el Alta Gestión Fuenlabrada, que acabó octavo la primera vuelta de la fase regular, se quedó fuera también con diez triunfos —los mismos que el Girona (7º)— ya que el Real Madrid, noveno clasificado, fue invitado finalmente como equipo anfitrión.
Más sencillo todavía resultará el camino de los valencianos hacía la siguiente fase de la Eurocopa. La razón es que tras imponerse el pasado martes en la pista del Triumph, podría certificar matemáticamente su clasificación para la siguiente ronda y el liderato del grupo si gana la próxima jornada otra vez al equipo ruso. El equipo de Neven Spahija es el líder del grupo B con tres triunfos, y si superase en La Fonteta al BC Triumph y el Hemofarm ganase al Le Mans, se metería en el Top-16 como líder del grupo.