A. ORIENT
Pese a que la relación entre el Power Electronics Valencia y la Liga ACB no atraviesa por su mejor momento, —el caso Saúl Blanco fue el último ejemplo— parece que la Asociación de Clubes quiere empezar otra vez de cero y qué mejor forma para hacerlo que ofreciendo a la capital del Turia la posibilidad de organizar una de sus dos competiciones para la próxima campaña 2010/11. Aunque la entidad presidida por Eduardo Portela ha marginado a Valencia por negarle la opción de ser sede de la Copa del Rey de baloncesto desde que lo fuera por última vez en 2003, su camino para hacer las paces no ha sido darle la opción de poder albergar el torneo del KO sino la Supercopa ACB, un certamen que debutó en el calendario en 2004.
Hasta la fecha Madrid, Málaga, Bilbao, Sevilla, Zaragoza, Vitoria, Granada e incluso Las Palmas de Gran Canaria han disfrutado en los últimos años del buen ambiente que se vive en las citas con sello ACB, pero Portela ya no puede mirar para otro lado y no rendirse al gran esfuerzo del club y de la ciudad de Valencia por el deporte de la canasta. La ACB, que siempre ha puesto la excusa que el pabellón de la Fuente de San Luis no tiene el suficiente aforo para acoger una Copa del Rey, fue la que dio el primer paso a principios del pasado mes de noviembre —durante la celebración del Open de Tenis— para ponerse en contacto con el presidente del Power Electronics, Vicente Solá, y trasladarle su deseo para que Valencia organice la Supercopa ya que la Copa continúa siendo ´coto privado´, eso sí, la sede elegida es el Ágora y no La Fonteta.
La ACB se quedó alucinada por el Open 500 de Tenis de la Comunitat Valenciana que tuvo lugar en uno de los coliseos de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, y preguntó a través del hilo telefónico qué opciones tendría el Ágora para poder reunir una competición que desde hace seis años se está intentando hacer un hueco en el calendario. El Po-wer Electronics participaría en calidad de anfitrión en un torneo en el que estarían también los campeón de Liga y Copa, además del equipo con mejor coeficiente en la competición doméstica y en Europa.
El Ayuntamiento de Valencia todavía debe estudiar todas los requisitos que pide la ACB para organizar la Supercopa, entre los que se incluye un cánon de 150.000 euros, la mitad de lo que demanda por la Copa del Rey. El consistorio necesita saber en qué fechas se disputaría el torneo —en teoría a principios de octubre de 2010— para que no obstaculizara los trabajos de acondicionamiento para el Open de Tenis, cuyo principal problema está en conocer si las mismas gradas para los espectadores —con un aforo para 5.500 personas— serán válidas para ambas citas.