FRAN ESCUDERO
La expectación era máxima para comprobar sobre una misma cancha el nivel del cuarto y quinto clasificado de la Liga ACB. Se esperaba buen baloncesto, espectáculo e incluso un festival desde el 6,25. Pero nada de nada. Uno de los dos equipos invitados a la ´fiesta´ decidió dejar a un lado sus virtudes para convertir el encuentro en un monólogo de errores, concesiones e incompetencia ofensiva.
De ello, como es lógico, se benefició el Cajasol, que sin realizar su mejor juego —a excepción del último acto— pasó por encima de un Power Electronics Valencia carente de alma e identidad propia. La misma que le ha llevado a ser uno de los actores principales de la presente campaña, tanto en la competición doméstica como en la Eurocopa, pero que en Sevilla se desvaneció para ofrecer un imagen lamentable. Faltó sobre todo acierto, pero por momentos también actitud, intensidad, concentración e incluso amor propio. En definitiva fue un partido para olvidar por los aficionados del equipo valenciano, aunque no por Neven Spahija, que en los próximos días deberá sacar muchas conclusiones técnicas de un partido que no tuvo desperdicio —desde un punto de vista negativo—.
Y eso que, tras unos primeros minutos de juego trabado y relativa incertidumbre, el Power Electronics pareció adueñarse del ritmo del partido con cierta comodidad (6-13; min. 7). Punto y final. Ahí acabó toda la solvencia del ataque visitante. Un parcial de 22-1, tras más de diez minutos sin que el cuadro taronja anotase una canasta en juego, dejó más que claro que las cosas no funcionaban (28-14; minuto 17).
Desgraciadamente, ese fue sólo el inicio de la pesadilla en el Municipal de San Pablo. Lejos de mejorar, el juego de los valencianos fue empeorando con el paso de los minutos hasta convertirse en una cadena de errores y pérdidas —hasta 29— difícilmente superable en otro encuentro de esta temporada. Cierto es que el arbitraje tampoco ayudó, pero no sirve de excusa para el paupérrimo rendimiento ofrecido ante el Cajasol.
Dice mucho que los de La Fonteta llegaron al último cuarto con sólo 35 puntos anotados (52-35; min. 30), cuando la pasada semana ante el Suzuki Manresa habían firmado 92 en 40 minutos. Pero cada partido es una historia, y la de ayer fue decepcionante. Un duro revés para la credibilidad del proyecto y la ilusión del entorno, todavía en estado de shock.
- Ficha técnica:
82 - Cajasol (19+13+20+30): Calloway (21), Andrés Miso (13), Kirksay (14), Savanovic (7), Xavi Rey (4) -cinco inicial-, Triguero (3), Cabanas (4), Ellis (12), Ager (2), Satoransky (2) y Sastre (-).
53 - Power Electronics (14+10+11+18): De Colo (7), Rafa Martínez (9), Víctor Claver (12), Nielsen (5), Perovic (11) -cinco inicial-, José Simeón (-), Lishchuk (3), Marinovic (2), Pietrus (-) y Kelati (4).
Árbitros: García Ortiz, Redondo y Sánchez Mohedas. Eliminaron por cinco faltas personales a los visitantes De Colo (m.36) y Lishchuk (m.37).
Incidencias: Partido disputado en el Palacio de los Deportes San Pablo ante cerca de seis mil espectadores.
Spahija: "Es el peor partido de la temporada"
El entrenador del Power Electronics Valencia, Neven Spahija, aseguró que espera que el choque de ayer sólo haya sido una excepción a la impecable línea de trabajo de sus jugadores. «Tengo experiencia en estas situaciones y espero que esto haya sido sólo por esta vez», dijo contrariado. «Debemos saber que en esta liga puede pasar de todo, porque es una liga fuete, la más competitiva tras la NBA», continuó Spahija antes de dejar claro que «no he sentido vergüenza de mis jugadores, hasta hoy han hecho mucho por mi y por el club. No han respondido bien en este partido y tendremos que analizar las causas, aunque está claro que es el peor partido de la temporada». «No estoy sorprendido. Era difícil esperar algo así pero conozco este trabajo y sus reglas. Hay que hacerlo bien cada día», concluyó el preparador croata.