F. ESCUDERO
La continuidad de Neven Spahija en el Power Electronics es un hecho, siempre y cuando ninguna de las dos partes se eche para atrás. El acuerdo de renovación, a fecha de hoy y en los términos que adelantó ayer SUPER, existe, otra cosa es la firma. Es cierto que ni el Power Electronics Valencia ni Neven Spahija la han estampado todavía, pero todo hace indicar que la rubrica por las próximas dos temporadas llegará en breve. No así el anuncio oficial, que probablemente se demore algo más.
Y es que llegados a este punto se hacía necesario comenzar a planificar la que será la próxima campaña, y tanto una parte como la otra necesitaban una respuesta para continuar adelante. Afortunadamente, en esta ocasión hubo acuerdo y toda la planificación deportiva gira ya en torno a un hombre, Neven Spahija —lo hacía desde hace tiempo—. Sin embargo, no ha sido fácil para el croata ganarse la confianza del club, los aficionados y el entorno taronja tras lo sucedido la pasada campaña.
El preparador balcánico llegó en sustitución de Fotis Katsikaris y, tras 41 partidos al frente del equipo, su balance no pudo ser más desalentador —22 victorias y 19 derrotas— con tristes eliminaciones del play-off, la Copa del Rey y la Final a Ocho de Turín. Esta temporada, sin embargo, todo ha cambiado. Spahija cogió los mandos este verano para reestructurar la plantilla, se responsabilizó de los fichajes —excepto el de Iván García, cuyo honor corresponde a Toni Muedra— y, con mucho menor presupuesto que en años anteriores, ha conseguido un rendimiento espectacular. De momento son 39 partidos oficiales con un balance de 27 victorias y 12 derrotas que le han permitido, al margen de llegar a semifinales en la Copa, estar en la lucha por todos los títulos —ACB y Eurocopa—. Eso también le ha servido para que el club le quiera también en labores de director deportivo, cargo actualmente desierto.