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Cambio de caras, pero con los mismos objetivos. El Ciudad Ros Casares está trabajando para reconstruir su plantilla y formar otro ambicioso proyecto para la próxima temporada, donde tratarán de nuevo de revalidar sus éxitos en las competiciones nacionales y volver a intentar el sueño del título de la Euroliga. El club valenciano anunció ayer bajas importantes en su plantilla, mientras que está muy cerca de cerrar las renovaciones de cuatro jugadoras de su actual plantilla, casos de Laia Palau, Cindy Lima, Belinda Snell y Jana Veselá.
Los cambios del equipo empezarán desde el banquillo, ya que tanto Isma Cantó como Roberto Hernández no continúan en el equipo valenciano después de dos temporadas. Por otro lado destacan las importantes bajas de la capitana Elisa Aguilar y de Amaya Valdemoro, jugadoras que han jugado muchos años en el equipo valenciano. La base ha sido uno de los referentes del Ros desde su fichaje en el año 2002, mientras que la escolta deja el equipo tras seis temporadas jugando en Valencia, aunque no de forma consecutiva por su paso por Rusia. Carme Lluveras, mánager general del Ros, les ofreció a ambas jugadoras una renovación a la baja —40% de su contrato—, que han rechazado. Su futuro podría pasar por regresar a casa y jugar en Madrid, en el Rivas.
Tampoco formarán parte de la plantilla la próxima campaña, Erika de Souza y la valenciana Anna Montañana, cuyo próximo destino pasa, aunque todavía no está firmado, por Salamanca. Las dos jugadoras reforzarán el juego ofensivo de las salmantinas, junto a Sancho Lyttle, ya renovada. En cuanto a Ljubica Drljaca, el Ros tiene la opción de prolongar su contrato una temporada más, y Tamara Abalde, cuya cesión al Rivas ha finalizado y tiene contrato con el club valenciano, su futuro todavía está en el aire. Su presencia en el Ros dependerá de la confección final de la plantilla, sobre todo por el tema de cupos, tanto de jugadoras nacionales como comunitarias.
Fernández, primer fichaje
En cuanto a las altas, Marta Fernández podría ser el primer fichaje del Ros para la próxima campaña. La escolta catalana regresaría así al club valenciano, en el que jugó desde 1999 hasta 2004. Otro puesto a reforzar es el de base. Para dirigir al equipo, el Ros se ha interesado por Nuria Martínez y la francesa Edwige Lawson-Wade. El Ros quiere aprovechar las oportunidades que puede ofrecer el mercado por las bajas en los equipos rusos para su juego interior, casos de Ann Wauters—ya la intentaron fichar el pasado año—, que podría dejar el Ekaterinburgo, o Sylvia Fowles, del Spartak de Moscú, cuyo futuro está en el aire, misma situación que Anete Jekabsone.