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EFE El alero LeBron James había pedido defender él mismo al base Rajon Rondo, la gran figura de los Celtics de Boston, pero el resultado no pudo ser más negativo para la estrella de los Cavaliers de Cleveland y de su equipo que perdió por un contundente 120-88. Tras esta victoria en el quinto partido de las semifinales de la Conferencia Este, los Celtics dominan la serie por 3-2 al mejor de siete.
La diferencia de 32 puntos es el mayor que se ha dado en la historia de la NBA para un quinto partido de una serie empatada 2-2 y superó los 30 que Los Ángeles Lakers lograron en el 2003 ante los Timberwolves de Minnesota.
El sexto partido se jugará el jueves en el TD Garden de Boston y un triunfo de los Celtics los colocaría en las finales de la Conferencia Este, a las que ya están clasificados los Magic de Orlando tras ganar por 4-0 a los Hawks de Atlanta.
Si en el cuarto partido Rondo fue la gran figura con un triple doble, en este el base de los Celtics no estuvo igual de acertado en la primera parte, pero sí sus compañeros de los "Big Three" que esta vez volvieron a reivindicar su intención de querer luchar por otro título de liga.
El escolta Ray Allen recuperó su toque de muñeca para los triples y con 25 puntos (8-13, 6-9, 3-3) y cuatro asistencias lideró el ataque de los Celtics, que tuvieron a seis jugadores, incluidos los cinco titulares, con dobles dígitos.
El alero Paul Pierce se reencontró también con su mejor versión en ataque para aportar un doble-doble de 21 puntos, 11 rebotes y siete asistencias que fue decisivo.
El veterano Kevin Garnett también hizo una gran labor tanto en ataque como en defensa para irse con 18 puntos, seis rebotes y dos tapones.
"Hemos realizado un gran trabajo de equipo, supimos controlar las acciones de James en la primera parte y luego nuestra defensa y elección de tiros a canasta fue perfecta", comentó Doc Rivers, entrenador de los Celtics. "Hemos vuelto a ganar en Cleveland y a tener la ventaja de campo, pero nos falta el triunfo más difícil".
Los Celtics fueron una máquina de hacer puntos al conseguir un 55 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 54 (8-15) de triples y el 71 (24-34) de personal.
Los Cavaliers mostraron de nuevo su peor lado como equipo al ser incapaces de reaccionar ante el fallo constante de James en los tiros de campo.
Sin su estrella, que falló los ocho primeros tiros que hizo a canasta y que no anotó ninguno hasta la segunda parte, los Cavaliers no tuvieron ninguna referencia que les pudiese guiar, aunque O'Neal lograse su mejor actuación en lo que va de la fase final al liderar el ataque con 21 puntos, pero sólo cuatro rebotes y cuatro tapones.
Sin James inspirado, primera vez que acabó una primera parte sin anotar ningún tiro de campo desde las Finales del 2007 ante los Spurs de San Antonio, los Cavaliers no supieron reaccionar y su entrenador Mike Brown quedó en evidencia porque ni tan siquiera supo motivar a su equipo para que luchase.
James, que falló 11 de 14 tiros de campo, incluidos los cuatro triples que intentó, y anotó 9 de 12 desde la línea de personal, aportó 15 puntos, su cuarta peor marca individual en los 70 partidos que lleva disputados en la fase final.
La estrella de los Cavaliers repartió siete asistencias, capturó seis rebotes y recuperó un balón, pero nunca pudo con la defensa de los Celtics y su propia falta de acierto e inspiración.
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