FRAN ESCUDERO
El Power Electronics Valencia ha reconsiderado su postura y se mostrará más flexible en la reunión que mantendrá dentro de unos días con Gorka Arrinda, agente de Neven Spahija. Algo que hace solamente una semana era impensable, pues el club se mantenía firme en su oferta de dos años por unas cantidades muy cercanas a los 600.000 euros brutos por temporada.
Era en este marco en el que se movía la negociación, incluso con un principio de acuerdo como adelantó SUPER en su día, hasta la consecución del título de la Eurocopa. A partir de ese momento, cuando se confirmó el proyecto y teóricamente todo debía haber sido más fácil para sellar el acuerdo, llegaron las complicaciones. No había nada firmado y aún faltaban por cerrarse algunos detalles, con lo que la negociación prácticamente partió de cero.
El motivo es que el entorno de Neven Spahija, con buen criterio, planteó que no se podía ´premiar´ al técnico que había logrado un título europeo y había devuelto la ilusión al club con una rebaja de sueldo —actualmente cobra 800.000 euros brutos—. No se veía igual desde el Power Electronics Valencia, estático en unos parámetros acordes con la nueva filosofía y la realidad presupuestaria con la que se quiere entrar a competir en la Euroliga. Postura también lógica, al menos hasta hace bien poco tiempo.
Y es que tras el monumental enfado del croata por la poca confidencialidad con la que se estaba tratando el tema desde la entidad valenciana y, sobre todo, por unas declaraciones que le colocaron en una posición complicada de cara a la afición y la opinión pública, todo parece haber cambiado. Por un lado la tensión vivida la pasada semana y que a punto estuvo de provocar la ruptura definitiva de las negociaciones, ya es historia. Para ello, han sido necesarias varias reuniones entre Vicente Solá, presidente del Power Electronics Valencia,Paco Raga, vicepresidente y director general, y el propio entrenador balcánico, en las que se han tratado de encauzar y acercar unas relaciones que, hasta entonces, eran muy estrechas.
Una vez solucionado ese primer capítulo, es momento del segundo y definitivo, el más espinoso. El que afecta directamente a la renovación. Ahí el club ha decidido mover ficha y hacer un esfuerzo para retener a Spahija. Para ello, y contrariamente al planteamiento inicial, está dispuesto a aumentar la oferta aunque en ningún caso llegará al salario que actualmente percibe el croata. De esta forma, en la reunión que se mantendrá en breve con Gorka Arrinda se espera alcanzar un acuerdo —será el segundo este mismo año— o al menos acercar unas posturas que permitan cerrar la renovación.