ENTREVISTA

Fernando Romay: "Hoy en día tiene más mérito practicar deporte que en mi época'"

Romay acudió al colegio Alfonso X el Sabio de Novelda para entregar uno de los premios ``Actibasket´´, programa promovido por la FEB

17.12.2015 | 11:58
Fernando Romay: "Hoy en día tiene más mérito practicar deporte que en mi época'"

Fernando Romay acudió el pasado lunes 14 de diciembre al colegio Alfonso X el Sabio de Novelda, con el fin de hacer entrega de uno de los premios `"Actibasket´", programa promovido por la FEB (Federación Española de Baloncesto). El vídeo realizado por el profesor de educación física, con los alumnos como protagonistas, fue uno de los vídeos ganadores de este premio. El colegio, centro promotor de la actividad física y el deporte, acogió al exjugador de baloncesto con gran entusiasmo durante este acontecimiento, que tuvo lugar en sus instalaciones deportivas, donde Romay hizo entrega de dos canastas y tuvo el placer de compartir su pasión por el deporte con los alumnos.

¿Qué opina de que existan colegios como este con el título de promotor de la actividad física y el deporte?
Que hayan colegios como este que promuevan el deporte y que crean en el deporte, ya sea por divertimento de los chicos o enseñanza en valores hacia los mismos, me parece muy notable y beneficioso para nuestra sociedad.

¿Qué le impulsó a comenzar a jugar al baloncesto?
Lejos de ser algo vocacional todo surgió a partir de un chico que de repente apareció por mi colegio y que era casi tan alto como yo, él era bastante mayor y me dijo: "oye tú que eres tan alto ¿por qué no te vienes a jugar al baloncesto?". Y a partir de ahí empezó todo, ni más ni menos que con eso, con el "me apunto". A partir de este momento comencé a jugar en el Bosco de A Coruña, empecé a entrenar y sin llegar a jugar ya estaba metido en el Real Madrid de juveniles.

Con 14 años, lo deja todo para ir a Madrid ¿cómo se siente un chico tan joven ante una decisión tan relevante?
Cuando me fui me sentía ilusionado por la nueva experiencia y con esa inconsciencia propia de la juventud en que te puede mucho más la hormona que el cerebro. Si ahora lo tuviera que hacer seguramente me costaría muchísimo más tomar esa decisión.

¿Su familia le acompañó en esta aventura?
No, fui yo solo, mi familia se quedó en A Coruña y yo me fui a Madrid completamente solo

Usted calza un 56 de pie ¿Es cierto que durante esas pruebas en Madrid no habían zapatillas de su talla?
Es cierto, no había zapatillas de mi talla, yo fui con unas que habían crecido conmigo pero que no me valían. Cuando digo que había crecido conmigo quiero decir que era más pequeña la suela que mi pie. Me fueron quedando pequeñas siendo las más grandes que había en todo A Coruña, pero sí, crecieron conmigo. Al llegar a Madrid nos dimos cuenta de que no me servían pero la gente del club me dijo que no me preocupara, que allí tenían zapatillas para mí, entonces me sacaron las más grandes que habían que eran las de Walter Szczerbiak, quien gastaba un 50,y se dieron cuenta de que ni esas me valían con lo cual las tuvieron que pedir de Estados Unidos y tras 5 meses me las pudieron traer.

En lo que a su familia se refiere, ¿qué valores le transmitieron para llegar dónde usted ha llegado?
Pues fundamentalmente la capacidad de trabajo. Mi familia era una familia obrera, muy trabajadora y me transmitió el hecho de no escatimar nada para poder llegar a la meta, el poner todo tu empeño y dedicación y luego ya veremos la suerte si te acompaña. Pero en principio, el hecho de que no se diga que tú no lo has dado todo, yo creo que esto es fundamental.

Y usted tiene hijos, ¿qué valores trata de inculcarles a ellos?
Pues principalmente lo mismo, lo mismo que me enseñaron mis padres; en primer lugar la rectitud de ideas, en segundo lugar el no escatimar nada en el trabajo y en tercer lugar el hecho de ser buena gente, buenas personas que es lo mejor que pueden decir de ellos.

¿Hay algún momento en el que le dieron ganas de decir adiós al baloncesto y en general al mundo del deporte?
Desde luego, el primer año, cada 15 días, el segundo año cada mes, el tercer año cada mes y medio y ahora cada vez que voy a A Coruña me cuesta mucho decir adiós.

Es una persona que ha sido comentarista, ha bailado en algún que otro programa de televisión e incluso ha tenido algún papel en la pequeña pantalla, ¿siempre se ha sentido a gusto delante de los medios?
En televisión todo es mentira, con lo que para que algo salga natural debes repetirlo muchas veces. Digamos que conmigo tienen una paciencia especial sabedores de que no soy profesional del tema pero claro, a mí fundamentalmente lo que sí me motivaba a salir en televisión es que me divertía muchísimo y me lo pasaba fenomenal, prácticamente igual que cuando jugaba al baloncesto

Usted además de ser uno de los mejores jugadores de la historia de la Liga, posee un palmarés envidiable en Europa...5 Copas del Rey, 7 ligas, varios títulos continentales e incluso récords a nivel individual. ¿En algún momento se ha cansado de ganar?
No, de ganar nunca te cansas, lo que tienes que tener muy presente es que en cualquier momento puedes perder y entonces esto lo que hace es que te pongas 'culiprieto' y trabajes lo suficiente como para seguir ganando. Perder no le gusta a nadie por mucho que ganes.

Durante más de diez temporadas vistió la camiseta del Real Madrid, más tarde abandonaría el club de su vida, ¿qué le motivó a hacerlo?
Fundamentalmente la edad, pero también vi que en ese proyecto yo no tenía sitio y en cambio sí habían otros proyectos en los que yo podría participar y estaban más hechos para mí. Yo he luchado mucho para estar en el Real Madrid, llegando a perder dinero, grandes contratos y en un momento dado dices "pues no me merece la pena estar aquí". Ésta decisión la verdad es que la tomé con un directivo, lo estuvimos hablando y le dije que al año que viene no jugaría en el club, un club en el que estaría rodeado de grandes jugadores como Fernando Martín o Sabonis y al final hablé con él y le dije: "¿Qué pinto yo aquí?"

¿En algún momento sintió que la institución madridista le despidió?
Siempre que te vas de un gran club como el Madrid te cuesta irte, te vas con esa sensación de que puedes dar un poco más pero eso es la grandeza de la institución, lo cuál está por encima de cualquier jugador. Eso yo lo sabía en aquel momento y pienso que los que actualmente juegan en el club también lo saben.

Usted consiguió meterse en el bolsillo a la afición madridista, la que es sin duda una de las más exigentes a nivel mundial, ¿cuál cree que fue la clave para conseguirlo?
Yo pienso que la lealtad, la lealtad hacia el club y hacia todo aficionado y el hecho de hacerles ver que en ningún momento iba a escatimar nada, ellos lo entendieron y por eso me acogieron y me mimaron, pues yo creo que eso es fundamental, la sinceridad contigo mismo y con los aficionados.

¿Y hoy se sigue sintiendo madridista?
Sí, por supuesto, a día de hoy me siento madridista y deportista

¿Qué tal ve al equipo de Pablo Laso?
Muy bien, creo que están en un momento en el que han conseguido tener la misma comunión con el público que podríamos tener nosotros, mi generación, y eso que es muy difícil de conseguir, tienen la misma receta que utilizamos nosotros, que se basa en ser honestos y darlo todo en todo momento.

Hablando de Pablo Laso ¿usted nunca se ha planteado la idea de ser entrenador?
No, el baloncesto es un deporte tan absolutamente técnico que el entrenador utiliza un lenguaje y ve el baloncesto de una forma distinta a la del jugador, un jugador ve sensaciones sin embargo un entrenador lo que ve son diagramas, un entrenador es una especie de técnico de laboratorio de baloncesto y yo prefiero quedarme con la parte más humana de este deporte ante la parte mucho más programada o programática que es la que tiene el entrenador

¿Qué le hace más feliz que jugar al baloncesto?
Pues muchísimas cosas pero indudablemente mi familia, por encima del baloncesto está mi familia aunque sí es cierto que en muchas ocasiones he tenido que olvidar por un momento a mi familia para centrarme en mi profesión. Por ejemplo, nació mi hijo y a las tres horas me estaba concentrando para ir a los Juegos Olímpicos de 1984 y cuándo volví a casa mi hijo cumplía cuatro meses, y sí, yo venía con una medalla bajo el brazo pero fueron cuatro meses en los que no vi crecer a mi hijo. Hubo otro momento en el que mi padre cayó en coma y yo estaba jugando una semifinal de Liga, con lo que hay momentos muy señalados en los que de alguna manera el baloncesto me truncó de acontecimientos claves en mi vida.

Siempre ha sido una persona que se ha preocupado por los demás, tratando de ayudar de manera altruista, ha participado en varias ong y hoy está aquí, en el colegio Alfonso X el sabio de Novelda ¿que es lo que le motiva a estar siempre a disposición en este tipo de actos?
Pues ¿de qué vale ser guapo, alto, rubio y con los ojos azules si no ayudas a los demás? Sé que lo de alto, guapo y rubio es mentira pero ¿si fuera así de que me valdría?

¿Cree que ha cambiado la motivación de los niños por hacer deporte?
Hoy en día tiene más mérito practicar deporte que en mi época. Para mí practicar deporte era casi obligatorio, al final o jugabas en la calle o practicabas deporte. Hoy en día en casa todos tenemos internet, 200 canales de televisión y miles de elementos que ofrecen una gran capacidad de ocio, además la sociedad te permite tener mucho más divertimento con lo cual ahora mismo hacer deporte frente a la cantidad y la calidad de ocio que hay fuera es un hecho casi heróico.

No cabe duda de que ha sido usted una persona con éxito en la vida, ¿podría decir cuál cree que es la clave del éxito?
¿El éxito?, no existe el éxito. El éxito es algo que se basa en que en algún momento la gente reconozca lo que estás haciendo y si alguien reconoce así mismo que ha tenido éxito... lo único que tiene que hacer es trabajar más para no defraudar a la gente.

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