La última vez que fui a misa fui a tocar la guitarra. La última vez que fui a misa fue porque mi mujer me hizo chantaje; «si quieres ir al concierto de AC/DC, tienes que tocar la guitarra en la iglesia en las comuniones, que nadie quiere ir». No calculó bien mis ganas de escuchar ´TNT´, ´For those about to rock´ o ´Back in Black´ en directo. A los dos días estaba yo en la iglesia con la eléctrica y el ´ampli´ dispuesto a tocar una canción de Nacho Cano si hacía falta —lo volvería a hacer—. La última vez que fui a misa no dije que sería la última vez. Afortunadamente. Dice el arzobispo de Valencia que reza cada día para que haya un milagro y que Villa juegue contra el Barcelona. Yo hace muchos años que no rezo. Si mi mujer me obliga a rezar a cambio de ir a un concierto de AC/DC, rezo el ´Padrenuestro´ y el ´Ave María´ de David ´marionetaeresBISBAL´ si hace falta. Si las plegarias del arzobispo de Valencia dan resultado y el Valencia le gana al Barcelona —con o sin Villa—, quedará demostrado que Dios existe. Quedará demostrado definitivamente que Dios existe y, sobre todo y más importante, que Dios es del Valencia. O al menos quedará demostrado que no es del Barça —uf, mejor no sigo por ahí que la conclusión puede ser peligrosa...—. Si las plegarias del arzobispo de Valencia dan resultado, el arzobispo de Valencia tendrá que despejar algunas dudas: ¿Dios es un tipo asturiano que juega muy bien a fútbol, marca muchos goles y no se llama Mata, o Dios es un tipo muy feo que se parece al más feo de los ´Hermanos Calatrava´ y que toca la guitarra en AC/DC? Yo no rezo para que el Valencia le gane al Barcelona. Yo rezaré para que el Valencia le gane a los galácticos de Florentino. Si el Valencia le gana al Barcelona —con o sin Villa—, prometo ir a misa. Sí, volveré a misa y sin guitarra, pero hoy me la llevo a Mestalla: Barça ´for those about to rock, we salute you...´.