Mírame salir del atardecer en tu pantalla de televisión a color. Si sabes a qué me refiero. Mujeres a mi izquierda y mujeres a mi derecha, no tengo pistola y no tengo cuchillo, pero no comiences una pelea, y te diré el porqué... Porque yo soy TNT. Soy dinamita y ganaré la pelea. Soy una carga de poder. Mírame explotar. Soy deshonesto, malo y sucio. Soy un hombre buscado, enemigo público número, ¿entendido? Así que encierra a tu hija, encierra a tu esposa, cierra tu puerta trasera y corre por tu vida, el hombre está de regreso en la ciudad. No te metas conmigo porque soy TNT, soy dinamita. Y ganaré la pelea» —letra de la canción TNT de AC/DC—. David Villa; ocho goles en diez partidos. Pablo Hernández; cuatro goles en diez partidos. Mata; cuatro goles en diez partidos. ¡Son dinamita! No sé si a alguno del Zaragoza le gusta AC/DC, pero estoy convencido de que ya saben lo que es ser dinamita pura. Marcelino, aprende de Emery; ¡menos jotas y más rock and roll!
Un torero en Mestalla
David Navarro ha despejado definitivamente todas las dudas si es que alguno todavía dudaba. Ante el Málaga el Valencia ganó con un gol suyo y esas cosas en este mundo del fútbol visten más y sobre todo, hacen mucho ruido, pero de todos los partidos que ha jugado en esta su nueva etapa con el Valencia, me quedo con el de ayer. Sencillamente sensacional. Cierto que el Zaragoza fue mucho menos de lo que todos esperábamos —en estos casos siempre es difícil saber qué fue primero si el huevo o la gallina, es decir, si fue malo el Zaragoza por lo bueno que fue el Valencia, o si al revés— pero hizo cosas de central de entidad y que no está de paso en esto de la titularidad. David Navarro transmitió seguridad y confianza al resto del equipo; algo así como «tranquilidad colegas que aquí estoy yo». Estuvo muy bien en la colocación, algo que se adquiere con la experiencia, acertó siempre en la anticipación y para eso es necesario atreverse y si uno se atreve significa que tiene confianza en lo que hace, y mostro su poderío en el juego aéreo. Por no hablar de que con él la salida del balón mejora. Y todo ello, el día en que regresaba a Mestalla el que para muchos ha sido el mejor central de la historia reciente del Valencia, Fabián Ayala, situación que por otra parte, ni a Navarro ni tampoco a Dealbert —este tipo muerde en cada acción, y es un orgullo tenerlo en el Valencia— afectó en lo más mínimo. Así que visto lo visto, y dada su conocida afición a los toros —concretamente a los ´bous al carrer´, tradición valenciana donde las haya, por cierto—, me atrevo a decir que David Navarro tiene tan alta la confianza y que cree tanto en sus posibilidades, que hasta le daría un pase y recortaría al mismísimo Ratón. Ja, ja, ja. ¡Al Ratón!
Mal pensados…
Para los mal pensados, lo de Ratón no va por Fabián Ayala —que a pesar de los muchos goles recibidos por el Zaragoza, lo cierto es que se exhibe con dignidad—, va por el toro más famoso de Valencia. Es un toro que pertenece a la Ganadería Gregorio de Jesús, que está en Sueca y que se ha ganado una inmerecida fama de ´toro asesino´ y del que yo diría que simplemente es un toro muy inteligente y sobre todo, con un físico privilegiado, ante el que el mínimo error puede ser fatal. Pues ahí también se atrevería Navarro... ¡Olé!