No hay mal que cien años dure. Por fin reapareció el madridista infiltrado de SUPER. Hacía tiempo que el chaval no daba señales de vida, —concretamente desde que el Alcorcón le enchufó cuatro—, pero ayer volvió a levantarse de su silla. Tengo el disco duro algo castigado, pero retengo la imagen en mi mente como si la estuviera viendo a cada momento; fue poco después de que el Alcorcón, perdón, quería decir que fue poco después de que el Alcoyano marcara el primer gol, exactamente cuando el Valencia se queda con uno menos por la expulsión de Alexis y yo empezaba a lamentarme; «mare meua, mare meua». Pues bien, justo en ese instante en que todos temíamos por la eliminatoria, se levanta de su silla el madridista infiltrado, levanta los brazos, y dirigiéndose a todos los que agachábamos la cabeza asustados comenzó: «¡RE-MON-TA-DA, RE-MON-TA-DA, RE-MON-TA-DA!».
Mi ventaja
Es por ello que con toda la ventaja que me da saber que el Madrid ha vuelto a hacer el ridículo en la Copa del Rey, —y la felicidad que ello me reporta—, hoy quiero decir una cosa; «Queridos galácticos, hoy podéis decir lo que os dé la gana porque es un día de esos en que recargo mis pilas hasta el infinito de mis locuras y más allá. Hoy podéis decir a gritos que es la capital de Europa, podéis ganar la Liga, pero no podéis ganar la Copa. Podéis tener Retiro, Casa Campo y Ateneo,pero al llegar agosto vaya, vaya, allí no hay playa. Queridos galácticos, podéis no entender qué hago yo burlándome de vosotros el día que mi equipo, el Valencia, ha terminado pidiendo la hora ante el Alcorcón, ¡perdón otra vez, ha pedido la hora ante el Alcoyano!, pero es que hoy no tenéis coartada. Hoy no podéis contestar a esta pregunta de manera coherente: ¿Por qué yo no puedo ir con el Milan cuando juega contra el Real Madrid en Liga de Campeones y muchos otros periodistas sí pueden involucrarse en la intentona de remontada ante el Alcorcón? ¿Alcorcón es una ciudad italiana?». Hoy queda claro que soy libre de querer que pierda cualquier equipo sin tener que ser señalado por ello. Y sí, en días como este soy feliz y no lo puedo evitar. «Hoy, ha dicho la televisión que se ha acabado el paro las mafias y la corrupción que el sol ya no sigue enfermo, que algún día regresarás que se avecina una guerra en mi sofá...».
El filial blanco
Cuando acabó el partido del Bernabéu busqué con la mirada al infiltrado para cantarle lo de «yo soy de Alcorcón, de Alcorcón, de Alcorcón» —prometo comprarme una camisa por lo menos—, pero ya se había marchado. Por ello, amigo infiltrado, os dedico esta opinión a ti y a Florentino, al tiempo que os propongo varios nombres de entrenadores, para ver si entre los dos sois capaces de adivinar cuál es el entrenador del Real Madrid Castilla: Luiche, Paco Causanilles, Antonio López y David Vidal... ¡RE-MON-TA-DA, JA-JA-JA!