Pasado el mal trago del domingo uno encara la semana con otro color de cara —o directamtene con color en la cara—. Reconozco que la derrota ante los guapos me dejó tocado y que fruto de mi propia frustración hasta llegué a valorar la posibilidad de dejar de pensar en algo más que en la Champions. Como todo periodista soy exagerado, como valenciano y valencianista, muy de extremos, y como persona se me va la pinza de vez en cuando, pero tengo una ventaja; se me pasa pronto.
Total, que hice lo que siempre me diceque haga un buen amigo; ir a los manantiales de la sabiduría, y no beber de cualquier ´botija´. Ayer hablé con muchos de los ilustres valencianistas a los que en páginas interiores preguntamos por los objetivos del Valencia después de perder con el Madrid y encontré infinidad de respuestas que me han servido para darme cuenta de que aunque ´no vine aquí para hacer amigos sabes que siempre puedes contar conmigo´. «Carlos, el Valencia nunca le perdió la cara al partido ante un Madrid muy serio», me dice uno. El de más allá señala que la prensa de Madrid habla del mejor Madrid de la liga, «¿ves? les ha hecho falta el mejor Madrid para ganarnos». Yo añado: «De toda la vida, el Barcelona y el Real Madrid han sido superiores al Valencia en la teoría, pero eso no significa que nos tengamos que rendir...».