Me ha llamado al periódico Moisés Toledo Farga. Es un tipo de Ribarroja que estos día se encuentra algo abrumado porque es uno de los que increpaba a Casillas desde detrás de la portería el pasado sábado. Moisés es uno de los protagonistas del vídeo que una televisión nacional ha difundido y se ha visto un poco superado por la historia. Pide ayuda, o al menos alguien que cuenta su versión de los hechos, porque asegura él que en esas imágenes se dicen cosas que no son ciertas. No tengo la intención de sancionar a esa televisión, —que cada uno es libre de ver la televisión que quiere, aunque ya saben que el hecho de ser libres de pensar no significa que no pensemos después de ver, leer y escuchar lo que libremente vemos, leemos y escuchamos— pero me ha parecido oportuno echarle un cable al amigo Moisés. Según él lo hacen con todos los porteros de todos los equipos —¡ya es casualidad que solo sea noticia cuando le pasa a Casillas!— «y lo hacemos para tratar de desestabilizarlos. Recuerdo un año que César se mosqueó conmigo cuando estaba en el Zaragoza. Se lo hacemos a todos y nunca pasa nada. Por ejemplo, Víctor Valdés pasa absolutamente de nosotros. Y también se lo hacen al portero del Valencia cuando va al Bernabéu o cuando va a otros campos. Había un niño que le tiró una gominola a Casillas y yo le dije que no le tirara nada por si suspendían el partido. Ese niño no es mi hijo». Moisés, a mi me has convencido.
No es fácil ser Dios
Que no cunda el pánico entre el valencianismo, el Valencia está salvado porque Emery no cometió ningún error ante el Real Madrid, fueron los jugadores los que no dieron ni una. ¡Tenemos entrenador para rato! ¡Aleluya! No, en serio, he de admitir que es una teoría con considerables dosis de realidad porque, por ejemplo, el doble pivote estuvo lamentable, los interiores no aparecieron, a Banega se lo comían cada vez que lograba controlar un balón y los laterales en defensa dejaron mucho que desear, lo que pasa es que si planteamos ese debate, tenemos que plantearnos también el debate de si el entrenador estuvo a la altura de las circustancias. Dicho de otra manera, por esa misma regla de tres, el Valencia ganó en Bilbao y en Pamplona porque los jugadores estuvieron muy bien, no por el entrenador. ¿O acaso pierden los jugadores y gana el entrenador? De todo esto, mi opinión es que todavía es pronto para según que cosas, que Emery trabaja mucho, que lo está haciendo muy bien en líneas generales y que merece toda la confianza por parte del club, pero que acierta y se equivoca porque no es Dios a pesar de que algunos anden convencidos de ello. Y ya lo decía Seguridad Social ´No es fácil ser Dios...´ «porque poca gente escucha bien su voz, se conforma con hablar, ignorancia es felicidad, a veces me parece que es inútil continuar y siento que es difícil respirar».