No podemos pedirle al entrenador que tenga reflejos durante los partidos y que haga antes los cambios y luego cuando lo hace criticárselo. Está claro que al entrenador del Valencia lo que hay que pedirle es que acierte y que acierte pronto, pero sigue resultándome raro, poco agradable a la vista y muy nada recomendable para mi cada vez más renqueante salud mental ver lo poco que pinta el Chori Domínguez. Y ojo que cuando escribo esto no estoy totalmente en contra del cambio de Zigic —ya digo que para un día que Emery hace algo no tengo demasiado estómago para criticarlo— pero me choca, y lo digo. Simplemente me choca que ahora que para el ataque tenemos un recambio que sí entiende el juego rápido y el toque raso, pues el primer recambio en ataque sea el alto Zigic. Sé que soy un mal pensando y que como periodista —y aficionado, no lo niego— proceso las cosas de otra manera que los entrenadores —afortunadamente—, pero como hemos fichado al Chori, pues quiero que juegue...
¡No te confundas!
Alguno pensará que la mía es una crítica gratuita, o si no gratuita, sí muy barata, pero es que me suena a chiste que la peña a estas alturas todavía no sepa si el Chori es bueno o malo. Yo de momento sé más del Chori de Barakaldo que del Chori del Valencia. Aquellos que no sepan quién es el ´Chori de Baraka´ que entren en internet y busquen vídeos de una serie de humor de la televisión vasca que se llama ´Vaya semanita´. Pues bien, en esta serie de humor, salen dos ´mascachapas´ poligoneros al más puro estilo Cristiano Ronaldo —pero más simpáticos— y uno se llama ´el Chori´ y el otro ´el Jonan´. No se lo pierdan, el Chori y el Jonan son capaces de subir a un autobús de línea y decirle al conductor que «¡eres un piloto ´tó ful´, no haces ni trompos ni nada neng!».
Otra palmatoria vital
Sinceramente no me apetece mucho hablar del partido de ayer, fundamentalmente porque hemos vuelto a palmar otro partido vital —no recuedo la última vez que ganamos uno— y porque sólo jugamos a fútbol y pusimos en aprietos al Sevilla en los 20 minutos finales, aunque esta vez enfrente había un equipo que ejemplifica de una manera espectacular una de mis palabras favoritas: competitividad. Por ello desde aquí recalco lo que se vio y lo que no se vio de David Navarro, que ayer saltó al terreno de juego con las ideas muy claras de lo que debía hacer. A eso en mi pueblo lo llamamos marcar el territorio y si tienes valor, entra...
Demasiado claro
No quiero ser demasiado agresivo ni meterme donde no me llaman, pero aquellos que tanto piden la renovación de Emery casi como un dogma de fe ante el que nada se puede rechistar, ¿de verdad que lo tienen tan claro? Cuando empezamos a poner la venda antes de la herida, mal andamos...
La Copa de Quique
El fútbol tiene cosas que lo hacen grande, enorme. Ahora resulta que tenemos a Quique como a Koeman, es decir, con el equipo coqueteando peligrosamente con el descenso y lanzado a por la Copa del Rey... Bueno rectifico, que la Copa todavía no la ha ganado. Y ojo, me gustaría que la ganara.