No sé si responsabilizar al entrenador de que el equipo se pegue alguna siesta que otra de vez en cuando y me pregunto si sus decisiones ayudan a que el equipo compita más
Y, de repente, surgió la chispa en Mestalla entre el equipo y sus aficionados. Y ahí los duros belgas quedaron en nada…
Afortunadamente para Emery yo no juego en el Valencia, porque si me pidiera un servicio para el equipo, lo mismo pasaba de él. Que no sea así...
Me queda una sensación extraña de que el Valencia saltó al terreno de juego pensando que tenía licencia para perder.
El entrenador apostó y ganó. Por una vez, quedó claro que había una mano que mecía el partido y era la suya...
Da igual cómo llamemos a las cosas si somos fieles a ellas y a lo que significan. Como Loquillo y Fito, en cuanto suenen los primeros acordes del partido hoy ´lucharé contra la ley´.