Ni los jugadores ni el propio Unai Emery hacen caso a Unai Emery. Sí, han leído bien; Me explico: Emery dice en rueda de prensa que es el partido más importante de la temporada porque enfrente hay un equipo que tiene fama de ganarlo todo en casa y porque es un rival directo para entrar en la Champions, y al día siguiente, a Unai se la pela lo que dice Emery y hace las rotaciones que no ha hecho nunca porque el partido no es tan vital. Eso, o que no se acordó de que tenía que reservar jugadores para la final de Copa del Rey contra el Sevilla y para las semifinales de la Euroliga ante el Liverpool...
Aún así, hay que ser justos —o tratar de serlo— y repartir culpabilidades. Y puede que Emery se equivoque, pero algunos jugadores no dieron la cara, otra vez. Tal vez demasiados. Muchos de los que se enfadan cuando no juegan, cuando juegan no dan el talla. Yo, personalmente, del Chori espero más porque estoy convencido de que es infinitamente mejor futbolista de lo que ha demostrado hasta ahora. ¡Seguro! Eso sí, parece difícil que los jugadores se tomen en serio al entrenador cuando el propio entrenador no se entiende consigo mismo. Sinceramente, Cuando Emery dice que no va a permitir más faltas de respeto al escudo del Valencia, no le creo. Me suena hueco porque lo de infundir respeto no se dice en una rueda de prensa, uno se gana el respeto día a día con decisiones coherentes. Es como el amor, que por mucho que le digas a tu mujer que la quieres, no te creerá si no lo demuestras a diario. Pues lo mismo, tal vez es tarde para querer infundir respeto con cuatro gritos si hemos permitido demasiado. Por cierto, ¿seguimos haciendo mártir a Fernandes? ¿Seguimos? ¿Te atreves otra vez? Venga valiente...