04/03/2016

El oficio de director deportivo en el Valencia

Que yo recuerde, muy pocas veces la opinión del que se supone planifica, ha sido tomada como LEY en el club

11.03.2016 | 12:04

Ernesto Valverde le ganó la mano a Gary Neville en la segunda parte del partido de Mestalla y se dijo, por lo tanto, digamos también que Gary Neville le ganó la partida a Xavi Gracia en la segunda parte del partido de Málaga, que no cuesta tanto. Y no digo esto porque esté por la labor de que Neville renueve como entrenador del Valencia, lo digo porque a veces en Valencia somos más papistas que el Papa, dicho esto con todo el respeto. Y que conste que el Papa me cae muy bien. En el Valencia ha pasado que un director deportivo se enteró por la prensa que su presidente había renovado la noche anterior al entrenador que él no quería renovar y para el que ya tenía recambio. En el Valencia ha pasado que un presidente elija el que le dé la gana a él de entre la lista de laterales derechos que había confeccionado el director deportivo. Y eligió a aquel lateral que jugaba en el equipo cuyo presidente era amigacho y así le hacía un favor. En el Valencia ha pasado que el director general intentó renovar a Cúper y no hubo manera, y luego intentó fichar a tres entrenadores y los tres le dijeron que no -Irureta, Mané y Luis Aragonés-, y fue en ese momento de angustia cuando el señor director general se acordó de que en el club había un secretario técnico, y le dice, «ale, trae un entrenador pero ten cuidado, si fracasas, te irás a la calle con él...». Y con ese entrenador el Valencia ganó la Liga 31 años después pero el secretario técnico se fue a la calle al poco de ganarla. Y ha pasado que un estadio cantó varias veces «Manolo vete ya» y el presidente Manolo tiró al entrenador que se llamaba Mauricio y que se suponía era amigo suyo. Cómo sería la cosa que luego el director deportivo se plantó ante el consejo de administración y casi tuvo que pedir permiso para que le dejaran fichar a él...: «Si esto va a peor el siguiente en ir a la calle seré yo, por lo tanto, dejad que al menos sea yo quien elija al nuevo entrenador». Y eligió a un tal Ernesto Valverde. Con todo esto no tengo ni la más mínima intención de justificar las decisiones caprichosas de Peter Lim, más que nada porque su capricho llamado ´Rodrigo Caio contigo empezó todo´ nos está costando demasiados disgustos, simplemente trato de poner un poco de contexto a la cosa y recordar que en el Valencia muy pocas veces la opinión del director deportivo ha sido tomada como LEY dentro del club. Lamentablemente, en el fútbol todo está inventado...

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