20 de marzo de 2018
20.03.2018
20/03/2018

La diferencia entre los pitos y los aplausos

Lo último que quiero con lo que voy a hacer es criticar a Parejo o quitarle méritos, pero hay discursos que son muy cansinos y no puedo evitarlo

23.03.2018 | 12:36
La diferencia entre los pitos y los aplausos

Lo último que quiero con lo que voy a escribir es criticar a Parejo o quitarle méritos a la buena temporada que está haciendo y a su convocatoria con la selección española, pero hay discursos que son muy cansinos y no puedo evitarlo. El Valencia le ganó al Alavés con una superioridad casi aplastante y la afición ovacionó por encima del resto a dos futbolistas, Rodrigo Moreno y Dani Parejo. Pues bien, todas las emisoras de radio de la capital, epicentro del nacionalmadridismo, vendían lo mismo, que si cómo han cambiado la cosas, que si antes a Parejo le decían de todo y ahora es el amo de Mestalla y bla, bla, bla... Pero vamos a ver, ¿qué narices esperaban de la afición la temporada pasada con el ridículo que estaba haciendo el equipo? Digo esto porque cuando se repite tanto esa idea tantas veces y de manera tan cansina uno tiene la sensación de que se hace con una intención, decir o insinuar que la afición del Valencia no sabe lo que quiere y es caprichosa.

Seamos serios, tan justificados estaban los pitos a Parejo y al equipo de la temporada pasada como los aplausos de esta. Y digo más, que el Valencia esta temporada sea cuarto y tenga la Champions en el bolsillo a falta de nueve jornadas no es más que la constatación de que los pitos de la temporada pasada al equipo y al club estaban plenamente justificados, porque solo unos meses después hemos visto que se puede hacer mejor. ¡Es normal exigir que se haga mejor! Lo más curioso de todo es que ese debate no está en Mestalla, y que el aficionado del Valencia se dedica a disfrutar de lo que está viendo al tiempo que exige que se mejore para que la temporada que viene el equipo compita en Liga y en Champions. El valencianista ha pasado página y mira al futuro porque confía en Marcelino y Mateu. No le demos más vueltas. De hecho, hay unas palabras de Rodrigo que retratan a quienes acusan al valencianismo de caprichoso: «Siempre he entendido la crítica como algo normal a alguien que costó lo que costé yo, no es algo personal contra mí, es parte del fútbol. Nunca he negado que han sido años malos a nivel individual». Ahí lo tienen, es el primero que entiende de qué va esto, si juegas mal te pitan, y los aplausos hay que ganárselos en el terreno de juego. Los otros, unos interesados, que cuando le pitan al Real Meseta en su estadio hablan de exigencia.

PD: Supongo que el reto que tiene el equipo por delante será intentar quedar tercero o incluso segundo. No es que le dude porque se les ve con ambición, solo digo que no es lo mismo. A por ello.

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