POR PACO NADAL
Durante los días previos al partido del pasado sábado, Unai dejó bien claro lo que tiene que hacer el Valencia en la segunda vuelta de la Liga para terminar en puestos Champions. Convertir Mestalla en un fortín. Esta es la máxima del entrenador y de los jugadores. Escuchando lo dicho por el entrenador y si en el fútbol existiera la lógica, no tendría por qué surgir ningún problema para conseguirlo. Los rivales que han de pasar por Mestalla son los que ya han perdido puntos con el Valencia en el primer tramo de Liga en su propio feudo. Todos conocemos los resultados, tan sólo en Getafe perdió.
La lógica no existe
En Sevilla ya había comenzado la segunda vuelta, por lo tanto, si fuera ha sacado esos compromisos de forma positiva, aquí en Valencia mejor. Lo que ocurre es que en este deporte la lógica no existe. Afortunadamente no siempre el pez grande se como al chico, por lo tanto hay que ir poco a poco, partido a partido, para mantener las diferencias. El mejor ejemplo, el sábado. El Valladolid, si exceptuamos algunos minutos, bailó al son del conjunto valencianista. Tan sólo la mala tarde-noche de los jugadores de Emery dejaron el marcador con ese dos a cero definitivo. Hacía tiempo que el Valencia no creaba tantas ocasiones y tan claras. Demasiados fallos. El resultado pudo ser escandaloso.
El Chori Domínguez
El partido ante el Valladolid sirvió para ver en acción unos minutos más al Chori Domínguez; diga lo que diga Unai, su incorporación al partido fue a petición del público. El argentino tuvo buenos detalles, el entrenador puede contar con él de cara al futuro. También quedó patente que Baraja y Banega pueden jugar juntos. Uno retrasa su posición y el otro ocupa la suya. Espero que el entrenador del Valencia haya tomado buena nota de cara al futuro, pronto comienza de nuevo la competición europea y de cara a las rotaciones todo es bueno. Ahora sólo queda esperar el partido del Molinón ante el Sporting, uno de los que sacó puntos del estadio de Mestalla.