POR PACO NADAL
Se repite la historia. La pasada campaña no sacó prácticamente nada en su visita a los campos de los grandes. Desde su victoria en Jerez no ha vuelto a ganar. Empates en Tenerife y Gijón y derrotas en Sevilla y en el Calderón. Está claro que este no es el camino. Lo peor de estos encuentros, no es el resultado. Lo peor es la imagen que ha dado. El domingo pasado, es cierto que jugó mermado de efectivos muy pronto, la autoexpulsión de Marchena condicionó el resto del encuentro, pero no es menos cierto que anteriormente su juego ya estaba dejando mucho que desear. Poca motivación, no demasiadas ganas en algún protagonista, dejar que el contrario maneje a su antojo... vamos todo lo que no se debe hacer cuando se sale a un campo de fútbol a disputar un encuentro importante. Me acordaba del partido en Mestalla el día del Brujas. No me podía creer que estaba viendo al mismo equipo que se entregó desde el principio a tope y por eso pasó eliminatoria. Lo menos que se le puede exigir a un jugador son ganas y en el Calderon faltaron y muchas. Está bien que a la afcición se le pida colaboración para los envites de casa, pero no estaría nada mal que para los de fuera el equipo pusiera lo que hay que poner. Al decir equipo, me refiero a todos los componentes del cuadro deportivo, ténicos incluidos. Emery, ante la baja de Albelda dió entrada en el once titular al portugues Fernandes, el chico pedía su participación pero no lo aprovechó. Fue un alma en pena y así no se gana la titularidad ni mucho menos. Mal fisicamente, sin sitio, no ayudó a los de arriba ni a los de abajo. Quizá por la expulsión de Marchena no se marchó antes de hora. De cualquier forma no fue el único culpable de la derrota. Con la decisión de darle confianza el entrenador demostró que con Baraja no cuenta para nada. El día del Racing no tendrá mas remedio que contar con él, hay demasiadas bajas. Marchena pecó de inocente y dejó a su equipo mermado por su mala cabeza.Pérez Burrull se metió en la fiesta. Inventó lo del cuarto arbitro. Pidió auxilio y se lo dieron, mal precedente sin duda. Admitió las protestas de los atléticos y los empujones sin sacar tarjetas y sangró a los valencianistas siempre que pudo. ¡Y sigue en el arbitraje!