Empezó el Villarreal la 2009-2010 aspirando a «ganar la Liga» —Pires, entre otros muchos, dixit—. En unas pocas semanas, la parroquia amarilla se conformaba ya con luchar por la Champions. Recién iniciado el año en curso, la cruda realidad obligó al ´rey de la estabilidad´ a destituir a un entrenador de éxito. Por entonces, el objetivo pasó a ser la Europa League, sin que a nadie se le moviera un músculo de la cara. La Europa League ya era, de alcanzarse, «un éxito enorme para un club, en definitiva, modélico en su relativa modestia». Pero hete aquí que la cosa no acabó de funcionar y se quedaron fuera de Europa. Pero no se conformaron.
Pobre Mallorca
Atraviesa el Mallorca una situación difícil. Club histórico, simpático de verdad, trampolín de enormes jugadores, ha sido presa de la avaricia de unos cuantos listillos, que se han querido aprovechar del jugoso manjar del fútbol en provecho propio. De bache en bache, ha ido a parar ahora a las manos de gente seria, liderada por Lorenzo Serra Ferrer. La pasada Liga fue el equipo revelación. En el campo se ganó el respeto de todo el mundo. Y se clasificó para la Europa League. Problemas institucionales generaron una situación económica difícil. No se pagó a todo el mundo. Lo mismo que pasa en el noventa por ciento de equipos de fútbol del mundo civilizado. Pero los tiburones acechaban.
Pisando al que se ahoga
Llaneza ´rey de la bravata´ y sus secuaces vieron sangre cuando la UEFA expresó sus dudas sobre la situación económica del equipo balear. Poco les importó que con Serra Ferrer y su gente el Mallorca esté enderezando las cosas. Removieron cielo y tierra, conspirando desde el primer momento en contra de un club supuestamente amigo, hasta que consiguieron su objetivo. Si en el campo hacemos el ridículo, siempre queda el recurso del hampa, del cuchillo por la espalda. Compadres no les faltan a golpe de regalito y asiento en el avión privado rumbo a partidos de postín. Ya tienen su Europa League de despacho. En Mallorca echan chispas contra el Villarreal y con razón. Muchos en España siguen engañados por el supuesto ´club ejemplar´. Pero otros muchos se están dando cuenta de la catadura moral de quien no duda en pisar al que se está ahogando.
Atentos a Canal 9
Y aprovechando la circunstancia, me vienen a la mente la explicación de Luis Motes —¡cómo se le echa de menos en Canal 9!— a mi perplejidad por la exagerada cobertura que se da en el ente autonómico al Villarreal. El criterio en la televisión pública era que como equipo valenciano de Primera División, el Villarreal merece un nivel de seguimiento parecido al del Valencia ¿Pasará ahora lo mismo con Levante y Hércules o volverán a ser maltratados a favor de los otros? ¿Se utilizará, por fin, un criterio mucho más razonable —el de la implantación social de cada club— que dejaría al Villarreal en el último lugar de los equipos valencianos? Estaremos atentos y seguiremos informando.