POR VICENTE BAU
No lloren por Villa. Ni por Silva. El fútbol consume jugadores a velocidad de vértigo. Si no recuerdo mal, hace apenas un par de añitos a Luis Aragonés lo pusieron a caldo por no llevar a la selección al gran Raúl, modelo ejemplar de padre, futbolista, estilista, simpatías y demás zarandajas. Luis, como suele hacer él, un poco a lo bestia y otro poco más a lo bestia todavía, mandó a freír espárragos a todos aquellos periodistas madrileños que veían en Raúl la quintaesencia del fútbol español de capote y montera en mano. Ganó Luis, ganamos la Eurocopa, Villa jugó con el 7... y de eso han pasado apenas un par de añitos aunque parezca un siglo en nuestras frágiles memorias (al menos la mía, como a Carlos Bosch sólo me queda una neurona preguntona y esta me da la impresión de que se va desintegrando a cada día que pasa).
Raúl y Villa
Piensen... que Llorente ya lo pensó hace meses y lo pensó bien por lo que parece. Raúl se va al fútbol alemán a sacarle los cuartos al Schalke 04. Y Villa —29 años cercano a los 30— se va al Barça a hincharse a meter goles una temporada (supongo que la que está casi a punto de empezar) y a dejarse estrujar jugando mil y un partido con la azulgrana antes de que en apenas dos años llegue la siguiente Eurocopa.
Si no está Raúl
Y claro, en la siguiente Eurocopa es obvio que no estará Raúl... ya quemado y olvidado por sus cronistas en un visto y no visto. Es posible que esté Villa.... pero será un Villa con 31 tacos y un mogollón de partidos a sus espaldas (y eso sin contar que le respeten las lesiones, que esperemos que sí, que le respeten). Pues sí, en la Eurocopa estará Villa pero también estará un pujante chaval llamado Soldado que está pidiendo a gritos que la Roja le dé una oportunidad. Soldado (si no se ´pierde´ haciendo el gamba y continúa progresando, tiene un futuro espléndido por delante —como muy bien acertó a ver Manuel Llorente—) y no descarten incluso que deje en el banquillo a un tipo de 31 años, reventado y agotado, que responde al nombre de David Villa.... y además juega en el Barça, que ya dejó de ser nuestro hace un porrón de días.
Me quedo con Topal
Me encanta el turco. Me encanta lo que hace, lo que dice, lo profesional que es y cómo se ha integrado a toda castaña en esta ciudad a la que antes llamaban la de los grandes eventos. Cuando sonó su nombre todos nos quedamos un poco flipados y con media sonrisa en la boca como diciendo estos del Valencia han perdido la chaveta y el rumbo. Pero no. Los de Llorente han fichado a un tipo que tiene una pinta estupenda. Es más, si aún bebiera, me tomaría una pinta por el futuro de Topal. Jugadorazo.