Dani Parejo y mi vecino del barrio

El mediocentro cosladeño del Valencia tiene exactamente la misma moral que mi amigo, el del bar de la esquina

26.07.2016 | 22:43
Dani Parejo y mi vecino del barrio

Da igual su nombre. Baste decir que es mi vecino por la zona donde vivo y que le gusta mucho ir al barecito de la esquina para ´jalarse´ el bocata suyo de cada día. Y le gusta el fútbol. Y le gusta todavía más el Valencia... Pero está medio desordenado. Un día me quiere vender la moto de que vamos a hacer un equipazo „duda, pero lo intenta„ y al día siguiente le pega un bajón de tres pares de congojos y sale de todo por su boca pensando precisamente en el «chino»... El de Singapur le digo yo, pero él dice el «chino» en pleno bajón de motivación. ¿Y que tiene que ver mi vecino con un desnortado Parejo? Pues pasen, lean y se lo cuento. Aunque obviamente les estoy invitando a un ejercicio de imaginación casi intolerable ya que no hablo con Parejo nunca en mi vida.

La súper portada
Tengo en mis manos la portada de ayer de Superdeporte y leo el siguiente titular justo en la esquinita de abajo, ahí a la izquierda, que dice así: «Toque de atención a Parejo... No tuvo minutos ante el Feyenoord porque quien entrena mal no juega»... Y eso de que «no juega» hay que ponerlo en la mención de Pako Ayestarán, lo cual nos indica que Parejo no está entrenando bien y que realmente está escasamente motivado con el Valencia que se está formando. Es decir, mientras que por un lado se trabaja para formar un equipo medianamente competitivo „o eso viene a decir el Valencia„ por el otro el desánimo se está apoderando de la ilusión de un montón de futbolistas. Vale, sí, es cierto que Parejo no es de esos tipos que tira del carro convirtiéndose en una especie de jefe en el que debería estar colocado por su talento con el manejo del balón. Parejo está aburrido, eso es obvio. Y por ahí es por donde aparece mi amigo del bar de la esquina por opinar prácticamente lo mismo.

¿Y Peter Lim?
Y sí, a mí en el fondo lo que me gustaría es que el Valencia fuera un club manejado sin sobresaltos y teniendo muy claro cuáles son sus objetivos y cómo conseguirlos. Y por ahí, en intentar averigüar hacia dónde camina el Valencia, es cuando me topo con el diario Levante-El Mercantil Valenciano que así directamente sin anestesia previa me dice que el club de Mestalla piensa que la multa de Bruselas va a condicionar los planes deportivos de la mercantil a corto plazo... Y añade que en el club existe cierto cabreo con el IVF por no defender sus intereses, pero yo por ahí no paso. El IVF cumplirá lo que le pide Bruselas. Y el que ha cometido el ´pecado´ es el Valencia... No el de Peter Lim pero sí ese Valencia con otros máximos accionistas. Así las cosas me preocupa y mucho lo que puede estar pensando en estos momentos el señor Peter Lim. Y ya saben, lo que pienso es simplemente purita imaginación ya que el señor Lim al margen de dejarse ver de vez en cuando con el Cristiano del Madrid apenas se hace visible donde debería hacerse visible.

Y vuelvo al fútbol
Y sí, estoy en ese bar de la esquina „que no está exactamente en la esquina pero como es pequeñito y recoleto se ha quedado con ese nombre„ jalándome un bocata de tortilla de patatas y me entran todas las dudas del mundo pensando en el actual Valencia y en el futuro del club. ¿Vamos a mejorar el equipo o vamos a hacer un equipucho medianamente inconsistente? Y es por ahí por donde se apodera de mí una sensación desalentadora, unaforma de ver el futuro al más puro estilo Parejo y es por ahí también por donde me entra un pequeño bajón difícil de digerir. Veo „leo„ lo que está haciendo el Valencia y lo complicado que le va a resultar formar un equipo medianamente garante de la razón de ser del Valencia. Y me da un bajón importante. Vale, sí, mañana cargaré las pilas y volveré a creer en el futuro. Pero hoy estoy en lo que estoy y en lo que estoy no es precisamente para tirar cohetes de alegría.

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