02/04/2017

¡Chachachá!

La época de la rivalidad acérrima con el Depor me queda tan lejana...

02.04.2017 | 14:13
¡Chachachá!

Vuelve... ¡la Liga! ¡Vuelve el espectáculo, vuelve la pasión, vuelve este thriller apasionante que estamos viviendo de temporada! Estoy en un sinvivir. ¡Y con nuevos actores! Como Mateu Alemany, el hombre del traje gris que nos va a devolver la ilusión y nos va a sacar de este atolladero, al parecer. El hilo de cobre entre el dueño y el club, el conductor de la nave, el hombre fuerte, el nuevo señor Lobo. Poco podemos decir, porque no lo conocemos. Lo que no se puede dudar es que es un hombre con las ideas claras, como ha expuesto en distintas entrevistas estos días de ayuno pelotero, aunque desde las trincheras los que ya estamos curados de espantos estamos deseando saber si a él, por fin, le van a dejar trabajar. O sea, tomar las decisiones correspondientes a su cargo con libertad.

Gestión

Con todo este lío de cambios de caras, me he acordado de una entrevista de hace unos meses a Bruno de Carvalho, joven presidente del Sporting de Lisboa, que publicó la revista Panenka, en la que se le formulaba la pregunta del millón: qué se había hecho mal en la entidad. Y respondió que no se había entendido que un presidente debe estar las 24 horas trabajando para el club, y que no vale ser un gran gestor, pero no sentir nada por el equipo, del mismo modo que no sirve tener el sentimiento pero carecer de los conocimientos empresariales. ¿Puede delegarse esa faena en un tercero? Está por ver. Lo que no puede delegarse es el sentiment. Se tiene, o no se tiene. También sabemos que el mundo del fútbol está lleno de profesionales trabajando en otros clubes. Si no, sólo podría ser uno director deportivo del club de sus amores, y la cola llegaría hasta Sebastopol.

Antaño

Nos enfrentamos al Depor hoy, nuestro archienemigo en los años locos. Porque aquella época de rivalidad acérrima me queda lejana, como la del chachachá de los locos años 20. ¡Ah, qué jóvenes éramos! González pasará a la historia como el portero que le paró el penalti a Djukic. ¡Fíjate si han pasado años que el que ha pasado a la historia de verdad como central del Valencia CF es Djukic! En fin. Nos recibían con billetitos en las gradas, nos decían más que a un perro...Pero aquello hace tiempo que se calmó, aunque estoy seguro de que desde allí no le desean a nuestro equipo ningún bien. Así que, aunque no lo parezca, preveo un partido calentito, porque los tenemos a tres puntos, tan solo. Señal de que jugamos a lo mismo. Y para nosotros, una victoria conllevaría dejar de mirar hacia abajo definitivamente. No es moco de pavo.

Precedentes

Para ello, es bueno tirar de estadística y comprobamos que en los últimos tres encuentros hemos quedado 1-1. Demasiada igualdad entre dos equipos de historia y presupuesto incomparables. Los dos últimos fueron en Riazor, con gol fantasma de Rodrigo y de Negredo en el minuto 92, bajo la manija de Neville (bueno, bajo el manillar, mejor dicho). Ello, sumado a que los jugadores vienen de sus acampadas con sus selecciones nacionales, me hace prepararme para un partido castaña, de rigor táctico (que a mí me gustan, ojo, siempre y cuando jueguen con esa intención, es decir, con intensidad, no por pasar la tarde), sin grandes emociones. Se requiere victoria por necesidad imperiosa, así que necesitamos de Voro y su tarro de la ilusión para que les prepare a los jugadores la merendola.

Recuperaciones

Por ejemplo, Enzo viene de jugar (y perder) a la altura de La Paz, a echarse otro partido al nivel del mar. Y al fin y al cabo son personas, no máquinas. Preveo que habrá que recuperarle no sólo físicamente, sino también en el ánimo. Mangala también anda preocupado por su futuro, y va colgando algún mensaje en las redes como si fueran pintadas en vallas cubanas. Le necesitamos centrado en su futuro inmediato, o sea, la semana que viene, porque esta es baja por la mangalada (la expulsión) tras el mangalazo (el golazo) en el partido contra el Barça. Así que la solución es Abdennour, que no jugó con su selección por molestias. También tendríamos que recuperar la chispa física y mental de Cancelo, que viene de hacerse un autogol con Portugal. En resumen: necesitamos a Parejo. Como siempre.


Desafinados

Por cierto, por fin ha reaparecido Nani. Parece que estaba con un doctor de confianza en Italia. Pero como desde el club se cuenta poco o nada de estas cosas, cuando mi hijo me preguntaba por su cromo no sabía ya qué decirle. En realidad, nadie sabe nada de nada. Si seguirá Voro, si traerán a otro, los que saldrán, los que entrarán. Y lo peor es que empieza a dar igual. Los datos de asistencia al campo publicados al inicio de semana dan yuyu. La gente empieza a tener otras cosas que hacer. Así que más vale que acierten con la tecla, porque una cosa es sonar desafinados, y otra que sonemos al calentamiento de la orquesta antes de empezar a tocar. Y sobre todo, el director. Yo, voto por Voro. A poco que Alexanko le traiga piezas nuevas de primera marca, podrá hacer un bólido competitivo. Mientras tanto, estamos dando vueltas de reconocimiento al circuito, como el que saca el coche los domingos para la merienda.

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