En Riazor quedó patente, entre otras cosas, que el Valencia necesita al Chori Domínguez. El fichaje invernal a lo bueno, bonito y barato le va a caer a Emery como agua de mayo. El técnico de Hondarribia, y a los hechos me remito, no cuenta con Zigic mientras que le ha abierto la puerta de salida de par en par a Miku, como también a Michel.
Ante el Real Madrid y el Deportivo, al Valencia le faltó un Silva que nutriera al Guaje y, aunque el canario es único e indivisible, el Chori es lo más parecido a Silva o al menos eso es lo que le cuentan a un servidor quienes más le han visto jugar antes de ficharlo. De hecho, Emery quisiera que contra el Espanyol estuviera el argentino listo y dispuesto para vestirse de corto, si bien, por cosas que no acabo de entender, el dichoso tránsfer no llegará hasta unos días después, como si en las Federaciones aún se comunicaran con palomas mensajeras o señales de humo.
Emery se ha dado cuenta (a la tercera va la vencida) de que Banega no es un Silva. El argentino ha dado lo mejor de sí en cada uno de los partidos que ha jugado como segundo punta, si bien, diez minutos en su posición natural en Riazor fueron suficientes para comprobar que se pierde potencial sacándolo de ahí. Además, y aunque Jordi Alba tiene que apretar más los dientes cuando la oportunidad llama a su puerta, teniendo al canterano y estando Mata para hacer de Silva, lo de Banega dejado a su suerte entre piernas de defensas y sin más referente que Villa es ya absurdo e innecesario, y Emery parece haber tomado nota.
Por todo lo comentado, el fichaje del Chori, además de bueno, bonito y barato, era necesario (aunque los hay por Bancaja que no comparten la misma opinión), más teniendo en cuenta que el Valencia comenzará 2010 vivo en las tres competiciones. Esperemos, eso sí, que hayamos aprendido algo de 2009.