Emery se marcha de pretemporada a Eslovenia como quisieran hacerlo Pep y Mou a donde quiera que se vayan este verano Barça y Madrid. Los fastos del Mundial han dejado a más de un club en fuera de juego y por suerte no precisamente al Valencia. Los gestores blanquinegros —y aquí quiero incluir a Llorente y Braulio como también a Fernando— han hecho los deberes cuando tocaba —los fichajes tienen nombre y apellido y sólo Ricardo Costa falta por llegar a Paterna—. Además, por cuestiones del guión las celebraciones mundialísticas le afectan menos que a los demás —Mata y Marchena serán los que más tarde regresen... y seguramente sólo uno de ellos lo haga y será el que habla con ´eses´—.
Que duda cabe que a Guardiola le cambiará la cara el 9 de agosto cuando note a su alrededor a los Xavi, Villa, Iniesta, Valdes, Piqué y Puyol; e idem le sucederá a Mourinho si Florentino Pérez es capaz de ficharle a alguno de los que quiere y logra quitarse del medio a Guti y a Raúl —si así trata Florentino a su «eterno capitán», qué no haría con Robben o Sneijder—. Pero como a un servidor le gusta ver siempre la botella medio llena, me quedo con que para entonces Emery habrá tenido ya un sinfín de entrenamientos y hasta seis partidos amistosos para ir encajando las piezas que son varias y prometen mucho.
Dicho esto, ¿está el VCF para competir con Barça y Madrid? Pues viendo la distancia abismal que ambos le sacaron la pasada temporada, la respuesta a bote pronto es no. Ahora bien, sí hay una fórmula para recortarles distancia que no es otra que confeccionar ese equipo rocoso, compacto, ese bloque de ida y vuelta del que habla Emery cuando se le pregunta por el Valencia que quiere. Lo dicho, a día de hoy ya quisieran Mou y Pep poder pulir su proyecto como puede hacerlo Emery. Aunque sólo sea en eso... les cogemos ventaja.