A pocas horas de inaugurar el nuevo año es difícil aventurar qué nos deparará el 2008 deportivamente hablando. Más si cabe si lo que uno pretende vaticinar es qué será de este nuestro Valencia de cada día. Quién iba a decir hace doce meses que Koeman iba a ser el inquilino del banquillo de Mestalla o que a Carboni lo iban a echar sin cumplir si quiere un año en el cargo. Por no hablar que Albelda no volvería a vestir más la camiseta blanquinegra. El fútbol es imprevisible y el Valencia impredecible. ¿Un deseo para 2008? Coherencia en la gestión y que sigan los que están, me refiero a Koeman y Ruiz. Si se cumplen ambas cosas... algo habrá cambiado en este club. Del 2007....
Tampoco sé quién será protagonista en 2008. Sí sé quién, para un servidor, ha sido el protagonista deportivo durante el 2007 en el Valencia: David Silva. Con su gol en Milán nos dio vida y con el de Londres nos hizo soñar. El canario, aunque no podemos negar que hasta el último partido en Zaragoza estaba atascado a imagen y semejanza del resto de compañeros, se ha consagrado como uno de los mejores futbolistas españoles del momento y a poquito que el Valencia le hubiera acompañado en Europa, lo estaríamos viendo en esas listas que copan los mediáticos de turno, esos que siguen en los clubes donde empezaron el año por más que Ramón Calderón se ha hartado de darse publicidad a costa de ellos.
Escribir de fútbol
En lo puramente resultadista, de cara al nuevo año, confío en que el Valencia logre lo que sería una catástrofe en caso de suceder lo contrario (me refiero a lograr estar en puestos Champions) y, puestos a soñar, sueño con la Copa del Rey. ¿Por qué no? Un último deseo, espero poder escribir más de fútbol que de listas del paro y movidas promovidas como las de 2007.