GP. EUROPA
EDGAR VIVÓ
El percance que sufrió ayer Fernando Alonso en la carrera de Hungría, al perder una rueda en la vuelta número 12, tendrá peores consecuencias de lo que en un principio se podía suponer, ya que no sólo impidió al asturiano lograr uno de sus mejores resultados de la temporada -saliendo desde la 'pole'-, sino que además y casi con toda probabilidad le impedirá participar en Gran Premio de Europa que se disputará en Valencia del 21 al 23 de agosto.
Si en el año 2006, cuando se repitió en este mismo trazado una situación muy similar, la peor consecuencias fue la retirada del asturiano cuando marchaba primero tras una espectacular remontada desde la decimoquinta posición, en esta ocasión el abandono del piloto de Renault ha sido el menor de los males, ya que dicho fallo de los mecánicos, que no fijaron adecuadamente la tuerca de sujeción de la rueda, conlleva una dura sanción por parte de los comisarios de la FIA al equipo de Flavio Briatore, que prohíbe la presencia de sus pilotos en la carrera valenciana. La Federación Internacional de Automovilismo entiende que Renault actuó de forma deliberada contra la seguridad de los demás participantes, al permitir que el coche de Alonso saliera a pista aún sabiendo que una rueda no estaba bien fijada. En su argumentación, los comisarios también acusan al equipo francés de no avisar a Alonso de la situación cuando este contactó con el equipo por radio para decir que creía haber sufrido un pinchazo en la rueda afectada.
Para la FIA, como consecuencia de estas irregularidades, una parte pesada del coche se desprendió en la curva cinco y, posteriormente, lo hizo la propia rueda en la curva nueve, lo que da lugar a la infracción de los artículos 23.1. y del 3.2 del reglamento deportivo de la Fórmula 1 de 2009. Estos alegan, respectivamente, que: «Es responsabilidad del competidor lanzar su coche después de una parada sólo cuando sea seguro hacerlo» y «Los competidores deben asegurarse de que sus vehículos cumplen con las condiciones de elegibilidad y la seguridad en toda la práctica de la carrera». Por todo ello, los comisarios del Gran Premio de Hungría sancionan al equipo Renault con la prohibición de participar en la siguiente cita del certamen.
Tras tener conocimiento de este castigo, la escudería Renault presentó de inmediato un recurso de apelación ante la FIA con el objetivo de poder estar en la undécima prueba del campeonato del mundo de Fórmula 1. Los resultados de dicha respuesta se sabrán en los próximos días, aunque todo hace pensar que no cambiarán la decisión de la FIA.
La noticia de la sanción ha caído como un jarro de agua fría en Valmor Sport -empresa organizadora del Gran Premio de Europa- que si bien en las últimas semanas veía como aumentaba la venta de entradas gracias a la progresión de Alonso en las últimas carreras y a la participación del joven Alguersuari en la carrera de agosto, ahora, con este revés, puede ser testigo de un desplome en dichas cifras, habiendo reducido ya un 20% las localidades del Circuito, pasando de 110.000 a 85.000 asientos.
Gené podría correr en lugar de Felipe Massa
La más que posible ausencia de Felipe Massa en Valencia, tras el accidente sufrido el sábado en Hungría, y por el cual se encuentra todavía ingresado de gravedad en el Hospital AEK tras someterse a una delicada intervención en su cráneo, ha hecho que el catalán Marc Gené entre en las quinielas para participar en el Gran Premio de Europa, aunque deberá de luchar por el volante del Ferrari con el primer probador de la escudería italiana, Luca Badoer. Esta situación animaba a soñar con que fuesen tres los españoles que participasen en el Gran Premio de Europa, aunque también sería posible que sólo fuse el joven piloto Jaime Alguersuari el único representante nacional en la cita de agosto, tras conocerse la sanción impuesta por la FIA a Renault que impedirá a Alonso participar en la carrera del puerto de Valencia.