GP. EUROPA
J.V Y EFE
El tiempo apremia y Schumacher no quiere dejar pasar la más mínima oportunidad para preparar su esperado regreso a la Fórmula 1 en el Gran Premio de Europa de Valencia. El heptacampeón del mundo volvió hoy a ponerse ayer los mandos de un monoplaza por primera vez desde su retirada en 2006 y dio varias vueltas al circuito italiano de Mugello, algo que hará muy probablemente durante todo el fin de semana.
El alemán, según informan los medios italianos, llegó al circuito que Ferrari tiene en la localidad de Mugello (centro norte de Italia) a las 11 de esta mañana, y se puso al volante de la F2007, el coche que la escudería del ´Cavallino rampante´ usó hace dos años en el Mundial de Fórmula 1. Y es que ante la prohibición de hacer entrenamientos durante la temporada para reducir costes, Ferrari ha tenido que buscar un resquicio legal para que pueda entrenar con un monoplaza de otro año.
Schumacher ha superado los primeros chequeos médicos, pero aún así, tiene especial interés en evaluar sus condiciones físicas, en especial en lo que respecta a la zona del cuello, sometida a mayores presiones a las velocidades a las que se corre actualmente, superiores a las de 2006. Y es que desde que tuvo el accidente de moto en el circuito de Jerez, ha arrastrado molestias en el cuello que, sin embargo, no le han impedido volver a correr. Tal es así, que tenía previsto participar en otra prueba del campeonato alemán de Superbikes el mismo fin de semana en el que ahora disputará el Gran Premio de Europa.
Por otra parte, Ferrari ha tenido que adaptar el monoplaza de Massa para las medidas del alemán, ya que al medir ocho centímetros más que Massa (1,74 por 1,66 del brasileño), han tenido que modificarle el asiento y la distancia con los pedales. Un problema menor comparado con el trabajo que tiene que hacer hasta la carrera de Valencia para dar una buena imagen y responder a las expectativas creadas.