J. VALERO
—El primer equipo español en la historia de la Fórmula 1 está a un paso de debutar y, pese a todo lo ocurrido en las últimas semanas, no habría sido posible sin el trabajo de Adrián Campos. ¿Se considera el gran artífice del proyecto?
—Me considero el fundador. Hubo un momento en el que quedó todo bloqueado por la falta de financiación y patrocinios, no veía una salida posible y en ese momento llegó Colin Kolles con inversores detrás y Carabante decidió poner más dinero. Pero estoy orgulloso de todo el trabajo hecho, de que sigan los trabajadores y mecánicos que fiché y de que al final no hayamos fallado en los pagos a Dallara. A partir de aquí, la gestión ya está en manos de Kolles.
—Sigue en el equipo como vicepresidente y los monoplazas, aunque sin rodar, han llegado a tiempo a la primera carrera, pero ¿mantiene la misma ilusión que hace seis meses?
—La misma no porque ya no es todo como yo lo quería por distintas circunstancias, ahora hay otra gestión y siempre habrá cosas que no se hagan como a uno le gustaría. De todas formas, estoy orgulloso de haber sido el fundador con otras personas como Carabante.
—Cuando empezó el proyecto sabría que no sería fácil, pero ¿imaginaba que se encontraría con tantos obstáculos?
—Sólo te puedo decir que ha habido momentos muy bonitos durante los primeros meses y momentos muy complicados durante los últimos, cuando casi ha sido una pesadilla.
—¿Cambiaría algo de lo que ha hecho si pudiera volver atrás?
— Estoy orgulloso de haber logrado el entry de la FIA, de haberlo ganado todo en otras categorías y de que mi historial me permitiera ser uno de elegidos para 2010. El resultado de este trabajo duro es que los coches son una realidad y están en Bahrein, aunque de haber sabido los problemas que ha habido, no sé si habría empezado.
—¿Podría resumir brevemente dónde estuvo el problema para que el proyecto se bloquease?
—La crisis nos abrió la puerta y la propia crisis nos estranguló. Teníamos las cosas claras porque yo me iba a dedicar al aspecto técnico y deportivo, Carabante a la financiación y Meta al patrocinio, pero los patrocinadores no llegaron y empezó a ponerse en duda la viabilidad del equipo. Ya con este tema en la prensa, era más difícil aún que llegaran los apoyos necesarios.
—Por lo que dice y aunque poco tiene que ver con aquel proyecto lejano de la escudería Bravo, quizá no tuvo tampoco los mejores compañeros de viaje para una aventura así, tal y como le ocurrió hace más de 20 años.
—Creo que fueron simplemente las circunstancias por la crisis mundial. No veo que sea bueno ni justo señalar un culpable.
—Ecclestone les apoyó al principio, les complicó la vida después y al final volvió a echar un cable. ¿Cómo puede explicar el papel que ha tenido en la llegada del equipo?
—Él nos apoyó. Cuando él dijo que creía que no llegaríamos, aceleró el proceso para la llegada de gente y apoyos al equipo. Cada cosa que dice está muy pensada y los inversores se interesaron mucho desde ese momento.
—Qué pasó para que del acuerdo con Teixeira se pasara a la llegada de un nuevo inversor alemán?
—Llegó un momento en el que me reuní con Bernie y le dije que no podía más, que me había quedado sin fuerza y que estaba todo bloqueado. Se había hablado con Teixeira, pero el dinero no llegó y apareció Kolles con nuevos inversores que pusieron como condición, llevar la gestión del equipo.
—¿Era innegociable su continuidad como ´team principal´?
—Tuve que aceptarlo para que el equipo pudiera continuar y darle viabilidad económica al equipo.
—Una declaraciones de Kolles a su llegada criticando al equipo crearon una situación tensa. ¿Han aclarado ya aquel capítulo?
—Después de aquello rectificó y dijo que habíamos hecho un buen trabajo. No sé si pensaba llevárselo todo a Alemania, pero Carabante también ha hecho mucho para que se quedara en Murcia.
—Cuáles son sus nuevas responsabilidades como vicepresidente?
—Asesorar al equipo, estar cerca de Carabante y sigo con mi puesto en el Consejo de Administración, pero no quiero responsabilidades en la gestión del equipo, de momento. Ahí estará Kolles. Con el tiempo ya veremos…
—Por lo que dice, no será muy habitual verle por los grandes premios…
—No hará falta que asista a todos, aunque mantengo mi cargo en HRT (Hispania Racing Team) y además quiero retomar mi proyecto inicial de Campos Racing creando una industria del motor y con la promoción de jóvenes talentos para hacerlo crecer en Valencia y en Alzira.
—¿Llegó a vender su paquete de acciones de Campos Meta?
—El tema accionarial es algo privado y prefiero no hablar de eso.
—Ideó el proyecto, lo puso en marcha con sus acuerdos con Dallara y Cosworth, logró el ´entry´ de la FIA, contrató a personal técnico, a los pilotos y puso su sede de Alzira al servicio del equipo. Suficiente para que los valencianos puedan sentir el equipo como algo propio, ¿no?
—Yo no puedo considerar al equipo valenciano en la situación actual, pero también es cierto que hay mucha gente valenciana trabajando en él. De todas formas, siempre tendré esa espina clavada y pido disculpas por no haber logrado que la base futura esté en Valencia. Hice lo que pude y más, era lo que más me habría gustado.
—¿Faltó el apoyo de las instituciones valencianas que sí llegó desde Murcia?
—Hubo un interés por parte de la Comunitat Valenciana, pero llegamos tarde porque había una prioridad firmada con Murcia que hacía imposible que la sede se fuera hacia otro lugar si lo cerraban allí.
—¿Por qué el cambio de nombre?
—Eso es algo que propiciamos la empresa Meta y yo después de todo lo que había pasado.
—El Hispania Racing Team debuta este fin de semana sin haber rodado antes. ¿Qué se puede esperar?
—De momento, que estén ya es un gran logro por todo lo ocurrido. Quizá la decisión más lógica habría sido la de no ir a Bahrein para entrenar, pero había un riesgo de perder el entry y había que estar ahí. Después ya pediremos más y veremos si USF1 pierde el entry o le dejan correr tras varias carreras.
—¿Sigue estando el objetivo en ser los mejores de entre los nuevos?
—Mi objetivo personal era ser la revelación del campeonato y, si el coche hubiera estado listo el 15 de enero, poder estar en la mitad de la parrilla porque el motor Cosworth está demostrando que va bien. El coche está más trabajado que el de los otros dos equipos nuevos y aerodinámicamente es mejor.
—¿Qué espera de Bruno Senna y de Chandhock?
—Son dos pilotos jóvenes sin mucha experiencia, pero suficientemente buenos para demostrar lo que valen con paciencia.
—¿Le ha extrañado que el apellido Senna no haya atraído a más patrocinadores para el equipo?
—Sinceramente pensaba que tendría más impacto, pero habría sido muy distinto en un contexto sin crisis económica.
—Lástima que no se pudiera cerrar la llegada de un veterano como De la Rosa, que habría sido perfecto para un equipo español, ¿no?
—Tengo claro que Pedro era el piloto, pero por las circunstancias, el tema se torció. El porqué es algo que queda para él y para mí.
—Con un equipo español, hay un nuevo aliciente para una temporada ya espectacular, con Alonso en Ferrari, Schumacher en pista y otros dos españoles. ¿Cómo espera el campeonato?
—Sin duda, va a ser una temporada histórica y bonita por todo, pero nosotros tenemos que centrarnos en que HRT mejore poco a poco y gane prestigio en la parrilla.
—¿Quiénes son sus favoritos?
—Apuesto porque el título estará entre Ferrari y McLaren y que Schumi podrá pelear por ganar alguna carrera, pero no el Mundial. En cuanto a pilotos, apuesto por que ganará Fernando.
—¿Le veremos alguna vez dentro de la organización del Gran Premio de Europa?
—Estoy convencido de que el Gran Premio de Europa tiene que ser exitoso y rentable en todos los sentidos y si en alguna ocasión quieren que aporte mis conocimientos, estoy aquí.
—Tendrá también otros proyectos en mente…
—Tengo varios proyectos en marcha que se harán públicos en su momento, pero por mi mente sí que pasa el crear una industria de Motorsport en Valencia, con un túnel del viento y simuladores, servicios de ingeniería para distintos equipos y aprovechar la experiencia de muchos profesionales.
—¿Cómo ve la aventura de su hijo en la Indy Light americana?
—Siempre tuvo la espina de que yo no me pude ir a América porque él acababa de nacer. Es una decisión valiente y estará fuera del amparo de su padre.