J. V. BELDA / EFE
Difusores, ´conducto F´, y ahora también las suspensiones. La guerra abierta entre los equipos acerca de las novedades que han introducido en los dos primeros grandes premios no cesa, y las reclamaciones a la FIA se suceden como ocurrió el pasado curso con los dobles difusores que ingenió Ross Brawn. Ahora son las suspensiones que montan los Red Bull del alemán Sebastian Vettel y del australiano Mark Webber las que están en el punto de mira de todos los equipos, por considerar que son activas y la altura del coche al suelo es siempre constante, con y sin gasolina, lo que les da ventaja en la calificación, en la que Vettel ha copado las poles de 2010. Curiosamente, han sido Ross Brawn (Mercedes), y Martin Whitmarsh (McLaren), los que han dado la voz de alarma y solicitado a la FIA que aclare una vez más el reglamento en este punto. El propio Christian Horner, director del equipo Red Bull, niega que sus coches lleven suspensión activa y vería buena la aclaración de la FIA. Otros equipos como Sauber ya han copiado el ´conducto F´ de McLaren, que acciona el piloto con la rodilla y que da más velocidad punta en recta al monoplaza.
Por otro lado, Sebastian Vettel ha asegurado que sería «incapaz de decirle no» a Ferrari si algún día llamara a su puerta, «pues es una escudería legendaria». Es la primera vez que el alemán, que admite encontrarse «muy a gusto» en Red Bull, se ofrece a Ferrari. Por cierto, que el fabricante de frenos Brembo negó que el abandono deVettel en Australia se debiera a un fallo de su material como dijeron piloto y escudería, y apuntó que el problema podía tener su origen en un mal paso por un piano.
Ecclestone espera que Schumacher siga en activo muchos años
Las predicciones para los tres días en Malasia, donde ayer empezaron a llegar los pilotos y los equipos, anuncian lluvia. Ayer, en Kuala Lumpur, Michael Schumacher participó junto a Nico Rosberg en un acto promocional. Al respecto del alemán, Bernie Ecclestone confía en que su regreso a las pistas sea duradero: «Creo que su nueva etapa será larga, quizá incluso seguirá diez años».