J. VALERO
Por si había alguna duda sobre a quién beneficiaba el nuevo reglamento aprobado el miércoles por el Consejo Mundial de la FIA, Fernando Alonso se encargó de resolverla con unas declaraciones más que clarificadoras a la revista Autosport. Y es que con la prohibición de los escapes soplados, el asturiano está convencido de tener muchas más opciones de pelear por el campeonato en 2012.
Al respecto, Fernando reconoce que «ahora, a final de temporada, sabiendo como nos fue en Silverstone —donde logró su único triunfo en 2011—, quizá esto sea bueno para nosotros. Creo que tenemos que darnos cuenta de que los monoplazas de este año han sido fabricados alrededor de los difusores soplados. El año que viene no existirá esta posibilidad y empezamos todos más o menos de cero. Esto nos ayudará porque no hemos hecho un desarrollo muy bueno en ese aspecto».
Eso sí, Fernando también admite que la culpa de que Ferrari no haya estado en la lucha por el título es de todos, incluido de él mismo. Aunque saca también una conclusión positiva. «Todos hemos cometido errores con el diseño del coche y con la forma en que preparamos la temporada. Eso, en cierto modo, es positivo porque estoy seguro de que no tendremos dichos problemas otra vez».
De tropezar de nuevo con la misma piedra, Alonso se alejaría de nuevo de un tercer título mundial que anhela desde hace años y sin el que no se quiere retirar. Sin embargo, está convencido, de que no tendrá que esperar mucho tiempo para repetir los éxitos que logró en 2005 y 2006 con Renault. «Sé que podría tener más campeonatos, pero no se puede avanzar mirando hacia atrás, es necesario mirar hacia el futuro y el presente. Estoy totalmente seguro de que ese campeonato llegará más pronto que tarde, porque estoy en el equipo perfecto para eso».
Admite, eso sí, que el tiempo es oro y no quiere que se demore ese objetivo de sumar un tercer título con el que igualaría a pilotos como Ayrton Senna, Nelson Piquet, Nicky Lauda, Brabham o Stewart. «Tengo más motivación que nunca, por lo que sólo se necesita tiempo. Esperemos que no muchos años más porque tengo 30 años y no sé cuántos más voy a estar aquí». Y eso que aún se ve en su máximo potencial como piloto. «De momento estoy en lo más alto de mi carrera y estoy en el mejor equipo. No tengo ninguna duda de que los campeonatos van a llegar. Ahora soy un piloto mucho más completo. Tal vez a una sola vuelta o en una situación de carrera no haya cambiado demasiado. Sin embargo, en las maniobras de adelantamiento, en la salida, en el enfoque de parada en boxes, o en la preparación mental para la carrera, creo que en 2005 y 2006 era mucho más débil que ahora».
Con esa convicción y con los detalles espectaculares que ha dejado en carrera a lo largo de esta temporada, parece que 2012 puede volver a ser su gran año con el permiso de McLaren y, sobre todo de Red Bull, quienes deberán buscar nuevas armas técnicas para mantener el dominio de sus coches, ya que era los que mejor habían adaptado los monoplazas a los difusores soplados. Con entrenamientos durante la temporada, Ferrari tendrá más margen de mejora.