MARTA COSTA
El Escuelas San José consiguió tres puntos de oro en el feudo del líder que le colocan a solo un punto del segundo clasificado, el Valencia y a dos de La Creu.
Los cadetes locales empezaron el partido muy enchufados y se adelantaron en el marcador con el gol de Borja Soriano, pero el San José reeaccionó muy pronto y llegaron los primeros goles visitantes. Antes del descanso el luminosos reflejaba un 1-2 gracias a los dos goles de Mario, uno tras una bonita vaselina.
Los dos equipos se disputaban el balón en el centro del campo, pero ninguno conseguía hacerse con la posesión de la pelota por lo que predominaron los pases largos en busca de los delantero y los contraataques. Así llegaron los siguientes tantos, Adrián marcó tras un embrollo en el área de La Creu pero rápidamente los locales armaron una contra y Alan le ponía interés de nuevo al encuentro. El partido estaba siendo espectacular, los dos equipos pusieron lo mejor de ellos mismo y la afición vibraba con la calida que se estaba viendo en el campo. Un disparo desde fuera del área de Pablo supuso en 2-4, pero aún no estaba todo dicho. A poco del final, el árbitro pitó un penalti favorable a La Creu que Diego se encargó de transformar poniendo el definitivo 3-4 en el marcador. Los visitantes enloquecieron cuando el colegiado pitó el final.
FICHA TÉCNICA
3: La Creu B: Rodri, David (Juan Camilo), Juan Carlos, Rubén (Rubén Cebrián), Kike Asensi (Iván), Javi, Borja (Muravi), Alan, Patrik, Diego y Borja Serrano.
4: Escuelas San José A: Pablo, David, Carlos, Sevilla, Serra, Ximo, Bruno, Adrián (Rubén), Pablo (Felipe), Crespo (Joaquín) y Mario. Jonathan y Roberto también estaban convocados.
Goles: 1-0: Borja Soriano; 1-1: Mario; 1-2: Mario, 1-3: Adrián; 2-3: Alan, 2-4: Pablo; 3-4: Diego (p)
LA ESTRELLA
Un delantero nato: Las características de Mario son las propias para un delantero de garantías. Ágil, rápido, buen toque de cabeza
y un ´as´ con el balón en los pies.
LA CLAVE
Concentración de los visitantes: En un partido tan importante la concentración es vital. Los locales perdieron los nervios al verse con el
marcador en contra, aunque hubieran sido capaces de remontar si el portero Pablo no hubiera estado tan acertado.