ANDRÉS HUERTA
El fin de semana resultó gélida en tierras valencianas, y en Paterna no fue menos. Una mañana fría, lluviosa, que invitaba poco a madrugar para disputar la jornada. Pero eso no fue impedimento para que los diversos equipos de la UD Paterna, benjamines, alevines e infantiles, y sus respectivos rivales, Los imposibles Levante, At. Lliria y Parreta desplegaran sobre los campos Viña del Andaluz toda su ilusión, pasión y cualidades.
Fue una mañana de sábado de sudaderas, gorros, guantes, calentadores, chaquetas y… hasta mantas. En la banda, en los banquillos y también en la grada. No fue una buena jornada en lo que a resultados se refiere para la escuela que dirige José Augusto Martínez, con diversas derrotas. Pero eso fue lo de menos. Con 22 equipos y 360 integrantes de la Unión Deportiva Paterna, la labor deportiva y social de sus dirigentes y técnicos es digna de elogio. Como la entrega de los menudos futbolistas que se lo pasaron en grande en sus encuentros. Con mayor o menor emoción, con diversidad de goles, algunos de bella factura y celebraciones variopintas. Sólo un pero; que algunos en la grada, locales y visitantes, confundan pasión y apoyo incondicional a los chavales con agresividad verbal. Malos ejemplos para los niños, porque la tensión se puede trasladar al césped.