M.C
Pese a lo que diga Joan Laporta, el fichaje de Zlatan Ibrahimovic es galáctico en sí mismo y por lo que acarrea de desequilibrio en la propia plantilla. A los 45 kilos de desembolso de las arcas culés, los veinte en que se tasó a Etoo y los cinco que al final hubo que añadir por la negativa de Hleb a recalar en el Inter, hay que unir ahora las facturas que lleguen en forma de mejoras contractuales por los desagravios que la plantilla tricampeona considera que se cometen con la llegada del sueco y con su sueldo galáctico de nueve millones de euros anuales.
Y la primera factura llega remitida por Leo Messi, al que el propio Laporta reconoció ayer que se le va a revisar su contrato para que esté «a gusto con nosotros» y para que sea el mejor pagado del plantel. Los términos de la negociación para la quinta mejora de contrato de Messi desde que es jugador del primer equipo, se acercan a los once millones de euros anuales y con una cláusula de rescisión que pasaría de 150 a 250 kilos.
El presidente del Barcelona acompaña al equipo azulgrana en la gira por los Estados Unidos, donde negociadores del club, como el secretario técnico, 'Txiki' Begiristain, y el director de fútbol, Raül Sanllehí, han estado dialogando con el padre del jugador para cerrar el acuerdo de mejora económica. Laporta ha defendido que Messi sea el jugador mejor pagado de la plantilla, con lo que, un año más, desde el club catalán se reconoce el liderazgo de la estrella argentina. «Existe una gran relación entre las dos partes. Conocen (la familia de Messi) que la voluntad del Barça es que el jugador se encuentre a gusto aquí. Es un jugador genial, de casa y es un orgullo tenerlo en el equipo, porque es el mejor del mundo», apuntó el presidente barcelonista, al que la llegada de Ibrahimovic le está obligando a rascarse el bolsillo. Y hay otros dos que esperan su turno...