R. MARÍN
Parecía que iba a ganar, estuvo a punto de perder y cuando bien podía pasar lo primero que lo segundo, al final, fue empate. El Levante se quedó muy corto, sin el suficiente aire para sacarle partido al inmerecido 0-2 con el que se puso por delante tras una exhibición de pegada. El equipo perdió a dos de sus mediocentros por lesión en 20 minutos, se quedó sin cambios y a partir de ahí, en vez de controlarlo se le escapó el partido y fue a remolque de un Villarreal que interpretó mejor los acontecimientos pero que aun así encajó un gol legal de Guerra anulado por fuera de juego. Primer día, primer revés arbitral... El gol del Levante era gol.
Con más brío y buen trato del balón, fue y jugó mucho mejor el filial, pero atizó primero el Levante. Ballesteros, en una acción doble, pisó el área pequeña, se llevó el balón por delante con el pecho y casi traspasó él también la raya de gol. Poco estético, como la celebración, pero con garra. Después Juanlu, con clase, pisando el pico del área grande y soltando un zurdazo cruzado y medido a la cepa del poste marcó el segundo. Muy estético y tan efectivo como el otro.
Fue precisamente en la garra de veteranos como Ballesteros y la pegada letal de otros como Juanlu en lo que el Levante cimentó la victoria parcial del primer tiempo. Tal vez el Villarreal mereció más, pero fueron los granotas quienes tuvieron mejor presencia en el campo. Leyeron las contras y el resultado de dos arreones en cinco minutos de locura fue suficiente para desarbolar a un filial que no es un ´B´ al uso, pero al que parecía que el debut y el rival iban a irle grandes.
Sin embargo, al Levante le costó carburar y las lesiones en la medular le pasaron factura. No estaba cómodo Samuel, que reventó antes del descanso por un problema en el sóleo. El equipo tiró de las recuperaciones de Pallardó, que abarcó más campo. Algo más participativo estuvo Iborra, aunque sólo duró un cuarto de hora. Le crujió la espalda. Contractura. El tercer pivote fue Pina, que luego se trasladó a banda. El cuarto, Gorka, bombona de aire en la última fase.
A odo esto, el factor Reina fue crucial. El Levante tuvo un portero soberbio, de reflejos felinos, que podía con todo y que cuando no, hasta tenía al larguero de su lado. Pero de repente dejó de serlo. Una pifia lo mutó en el minuto 60. Se tragó un gol y perdió la confianza en el peor momento posible, cuando los granotas se quedaron patas arriba. Era el preludio de una segunda parte de sufrimiento constante, en la que el filial se transformó en un vendaval que, con más del 60 por ciento de posesión, más tarde o temprano tenía que marcar. Y así fue. Marco Ruben lo hizo a placer, con la zaga granota fuera de sitio y toda hecha sufrimiento.
Pero el guión del debut liguero aún deparaba sorpresas. En el intercambio de golpes y contras, con el Levante con la lengua fuera y sin dos de los cambios tras usar el último en el exhausto Juanlu, los levantinistas se perfilaban perdedores. Sin embargo, en esas estaba el partido cuando entre Rubén y Javi Guerra trazaron una combinación que acabó en la jugada que era la de la victoria que al inicio parecía.
- Ficha técnica:
2.- VILLARREAL B: Juan Carlos; Mario (Robert Flores, 71'), Joan Oriol, Carlos Tomás, Català; Marcos, Matilla, Jefferson Montero, Cristóbal (Hernán Pérez, 58'); Joan Tomás (Gerard, 71') y Marco Ruben.
2.- LEVANTE: Reina; Pau Cendrós, Robusté, Ballesteros, Dani Carril; Pallardó, Samuel (Iborra, 40'; Jorge Pina, 55'), Xisco Nadal, Juanlu (Larrea, 63'); Rubén Suárez y Javi Guerra.
Goles: 0-1, m.26: Ballesteros; 0-2, m.29: Juanlu; 1-2, m.60: Joan Tomás; 2-2, m. 74: Marco Ruben.
Árbitro: Melero López (colegio andaluz). Amonestó a los locales s Cristóbal y Matilla y a los visitantes Carril, Javi Guerra, Juanlu, Iborra y Xisco Nadal.
Incidencias: Partido disputado en el campo del Madrigal ante 7.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.