CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2010 - ESPAÑA 5 - 0 BÉLGICA

Un juego de niños

La participación de los dos valencianistas fue decisiva con dos tantos para cada uno en la manita a Bélgica

06.09.2009 | 15:11

Fue una gran noche para la Roja y también para el Valencia CF. Mala, muy mala para los que en algún momento pensaron que Silva y Villa costaban más de lo que valen y decidieron apostar por otros. Bendito error o incompetencia, que de todo habrá, porque el auténtico recital de goles y asistencias que ambos improvisaron sobre la hierba de Riazor no deja títere con cabeza. Ni aquí, donde a Silva lo llegaron a acusar de borrarse de la selección y a Villa lo querían ver fuera por no haber marcado en tres partidos, ni por supuesto en Bélgica, donde todavía a estas horas intentarán comprender cómo y por dónde.
Partidos como el de Villa y Silva son los que nos llevan a pensar que nada puede pasarle a la Roja. Juegue bien o no, siempre tiene recursos para solucionar un partido con futbolistas así. Incluso para ganar por goleada cuando no se están haciendo las cosas del todo bien, como ocurrió durante buena parte de la primera mitad. Nada salvo que Estados Unidos la sorprenda en la Copa Confederaciones pensando en otra cosa. Ni el recital ni el 5-0 final ni esa cómoda clasificación para el Mundial que se avecina deben distraer lo más mínimo del objetivo, que no es otro que ir a Sudáfrica a por la copa. Y para eso todavía hay cosas por mejorar. No es una solución que Del Bosque necesite poner dos jugadores —Busquets y Xabi Alonso— para cubrir el hueco de Marcos Senna. Por más que el equipo sea consistente a prueba de bombas, es un lastre que acusa el fútbol de la selección aunque la insultante superioridad ante este tipo de rivales pueda llevar a pensar que no. Xavi Hernández es tan bueno que termina emergiendo juegue quien juegue por detrás de él, sobre todo si por delante están los que están.
Y así lo tuvo complicado España hasta que el hambre despertó a las fieras. Fue a raiz de un penalti que volvió a fallar Villa y ya es urgente que recupere cuanto antes la confianza desde esos once metros. Primero fue la asistencia del Guaje, después el gol de Silva, antesala de una segunda parte pletórica del canario. Seguramente lo necesitaba, tanto como España necesita la mejor versión del 21 para ser la selección más potente del mundo. Cuando un jugador de su calidad se echa el equipo a la espalda y hace funcionar al equipo, hasta la hierba reverdece por allá donde pisa. Si además hace goles, estamos hablando de un crack.
Pocas dudas ofrecía la segunda mitad ya con ventaja en el marcador, entre otras cosas porque los belgas apenas le habían visto las barbas a Casillas en el saludo inicial, justo después de sonar los himnos. Lo que no podían imaginar es que nada más volver al campo les iba a caer, como se suele decir, la del pulpo. La fiesta continúa con un golazo del Guaje de potente disparo con la derecha después deganar la frontal del área con un regate, que para eso lo habían puesto ligeramente escorado a la izquierda. Otro más de Piqué en esa posición de delantero centro que ya empieza a ser habitual en él, porque en la parte de atrás sobraban efectivos y a él le sobran arrestos para eso y para más. Silva, Villa, Silva, Villa, Silva, Villa, tuya, mía... Como un juego de niños que terminó con esa goleada final que se quedó incluso corta y que hizo el delirio de los aficionados que llenaron Riazor.

. Ficha técnica:
5 - España: Iker Casillas, Arbeloa (Albiol, 82), Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Xabi Alonso, Xavi (Cesc, m.70), Silva, Villa y Fernando Torres (Riera, m.67).

0 - Bélgica: Gillet; Vanden Borre, Van Buyten, Vermaelen, Vertonghen (Deschacht, m.29); Defour, Simons, Fellaini, Dembelé; Hazard (Mirallas, m.58) y Sonck (Decamargo, m.70).

Goles: 1-0, m.41: Silva. 2-0, m.49: Villa. 3-0, m.50: Piqué. 4-0, m.67: Silva. 5-0, m.85: Villa.

Árbitro: Bertrand Layec (FRA). Mostró cartulinas amarillas a Busquets (23) y Puyol (79) por España, y a Vermaelen (10) y Fellaini (43) por Bélgica.

Incidencias: encuentro correspondiente a la fase de clasificación del Grupo 5 al Mundial 2010, disputado en el estadio Riazor ante la presencia de 33.000 aficionados. Los capitanes Iker Casillas y Daniel Van Buyten leyeron un comunicado por el juego limpio.

Presidieron el partido junto a Angel María Villar, presidente de la RFEF, el Secretario de Estado para el deporte, Jaime Lissavetzky, el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, Presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo y el alcalde de Coruña Javier Losada.


LA APUESTA: Los goles dan juego al 4-3-3
El dibujo táctico que presentó Vicente del Bosque, un 4-3-3 con Villa y Silva abiertos a las bandas en el ataque, tuvo mucho que ver en la manera en que llegaron los goles de la selección española. Con Fernando Torres como punta de lanza, el Guaje actuó en la izquierda y Silva en la derecha, buscando la pierna buena para intentar el regate y buscar posiciones de disparo o asistencia. Así llegó el 1-0 de Silva, el 2-0 del Guaje y también el 4-0 del canario. Con ello, el debate entre Villa y Fernando Torres y la presencia de los dos delanteros en el equipo puede pasar a mejor vida.


España puede lograr la clasificación matemática en Mérida
La selección mantiene el pleno de victorias en esta clasificación para el Mundial 2010, haciendo bueno su papel de actual campeona de Europa y demostrando que hoy por hoy está muy por encima de sus rivales en el grupo. Ayer, España jugaba conociendo la victoria de Bosnia-Herzegovina en terreno de Armenia. Bosnia es el único equipo con posibilidades de hacerle sombra y de complicarle algo la clasificación, pero la Roja en ningún momento se dejó sorprender por Bélgica y ratificó en un estadio de Riazor a reventar su séptima victoria en los siete partidos disputados en el grupo 5.
La selección llegaba a este partido con seis puntos de ventaja sobre el segundo y la cosa se mantiene igual, pero queda unpartido menos por delante. Con esos seis puntos de ventaja sobre Bosnia a falta de sólo nueve por disputar, el próximo miércoles todo puede quedar visto para sentencia. La selección tiene un compromiso muy asequible en Mérida ante la selección de Estonia mientras que los balcánicos reciben a Turquía sabiendo que un mínimo traspiés daría la clasificación matemática a España.
En caso de que ambas solventen como ayer sus compromisos, se mantendrían los seis puntos de diferencia y al equipo de Vicente del Bosque todavía le quedaría una posibilidad de sellar su pasaporte para Sudáfrica como campeona de grupo sin tener que jugársela a cara o cruz en el último partido en el feudo de Bosnia-Herzegovina y sin ningún riesgo de de caer en la temida repesca. La cita es el próximo 10 de octubre ante Estonia en Yerevan, donde un empate sería más que suficiente para ratificar una clasificación para el Mundial que llegará antes o después.

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