Una vez finalizado en ecuentro entre el Villarreal y el Mallorca, que terminó en un empate a gol donde la lluvia fue, realmente, la gran protagonista de la jornada, Giusseppe Rossi, autor del gol amarillo señaló que se había sentido " muy cómodo".
El delantero, volvió a reencontrarse con el gol después de quince partidos en los que la ausencia de sus tantos estaba olvidada, pues todose remitía a la pasada temporada, contra el Sporting de Gijón. Aunque su gol solo sirvió para que el Submarino obtuviera un empate, lo hizo en el momento más difícil de todos: cuando el campo estaba encharcado por culpa de las fuertes lluvias caídas sobre el Madrigal durante la segunda parte.
"He podido hacer el gol, pero creo que el mal tiempo nos ha perjudicado mucho. No nos ha dejado jugar como a nosotros nos gusta, ya que el balón se quedaba parado enseguida y eso nos hacía jugar más lento", concluyó el italiano.