LIGA DE CAMPEONES

El Sevilla no debe confiarse

Stuttgart, Glasgow Rangers y Unirea Urziceni consideran a los sevillanos favoritos.

13.09.2009 | 14:29

El Sevilla, emparejado en la Liga de Campeones con el Stuttgart alemán, el Glasgow Rangers escocés y el Unirea Urziceni rumano, es considerado por sus rivales como el equipo más potente del Grupo G, algo que también puede ser el mayor enemigo del conjunto español si peca de exceso de confianza.

La formación que dirige Manolo Jiménez, actualmente con el séptimo mejor coeficiente UEFA, se ganó el derecho a entrar en el bombo de cabezas de serie del sorteo y que le tocaran unos rivales con los que luchar con posibilidades de clasificarse primero o segundo de su grupo, lo que le da el paso a los octavos de final.

En esta tercera participación sevillista en la máxima competición continental de clubes, el equipo se marca el objetivo de entrar en esos octavos y llegar a unos cuartos que se les negaron hace dos campañas cuando el Fenerbahce turco lo impidió en la tanda de penaltis.

El equipo, para ello, mantiene la base que le hizo ser tercero la pasada temporada en la liga española, con baluartes como el meta Andrés Palop, el extremo Jesús Navas o dos delanteros de talla internacional como el malí Frederic Kanouté y el brasileño Luis Fabiano, quien con su goles se ha convertido en el 'nueve' titular de la poderosa selección brasileña.

Además, se han incorporado el goleador español Álvaro Negredo -procedente del Real Madrid-, así como el centrocampista marfileño Didier Zokora -Tottenham inglés- y el defensa Sergio Sánchez -Espanyol-.

Unos de los obstáculos que deberá pasar el Sevilla es el Glasgow Rangers, que, junto con el Celtic, es incontestable en la liga escocesa, aunque en Europa le cuesta dar la misma medida que en la competición doméstica, de la que es el vigente campeón.

Su andadura de éxitos en torneos internacionales se reduce a un título, en la Recopa de 1972, y un subcampeonato en la Copa de la UEFA, en la 2007-08, al perder en la final (2-0) con el Zenit de San Petersburgo.

El equipo que entrena Walter Smith se basa en un fútbol directo que práctica en su estadio, el Ibrox Stadium, aunque lejos de Glasgow pierde potencia. En su plantilla, milita el delantero español Nacho Novo.

Un clásico del fútbol alemán, el Stuttgart, que llega al torneo después de acabar tercero en la pasada Bundesliga, es otro de los rivales sevillistas.

En la pasada temporada, estos dos equipos se vieron en un partido de la Copa de la UEFA disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán y los de Jiménez se impusieron por 2-0, aunque posteriormente los alemanes pasaron la fase de grupo y los españoles no.

El equipo de Markus Babbel ha perdido para esta temporada su delantero más destacado, el hispano-alemán Mario Gómez, quien ha sido fichado por el Bayern de Múnich, pero parte de la importante cantidad económica recibida la ha invertido en el internacional ruso Pável Pogrebnyak y el bielorruso Aleksander Hleb, ex del Barcelona, con lo que intentan que no decrezca el potencial ofensivo.

Quizás por el tradicional poderío del fútbol alemán, el Stuttgart es el gran rival que pugnará con el Sevilla para coger una de esas dos plazas que dan derecho a los octavos.

El Grupo G lo completa uno de los equipos considerados como 'cenicientas' de la Liga de Campeones, el Unirea Urziceni, sorprendente vigente campeón de la liga rumana y que, junto al Apoel Nicosia chipriota y el Debrecen húngaro, fue de los que tenían puntuaciones más bajas entre los 32 que entraron en el sorteo.

El Urinea, fundado en 1954 en la ciudad de Urziceni -cerca de veinte mil habitantes-, consiguió su ascenso a Primera en la temporada 2006-07 y desde entonces su progresión ha sido constante hasta desbancar de los primeros puestos a los clásicos Steaua y Dínamo, ambos de la capital Bucarest.

La formación rumana la entrena el conocido Dan Vasile Petrescu, ex lateral internacional que militó en el Steaua -con el que ganó tres ligas- o en los ingleses Chelsea y el Southampton.

El Urinea, al no reunir su estadio los requisitos mínimos que exige la UEFA, deberá trasladarse para disputar sus partidos al 'Ghencea' -del Steaua-, campo de buenos recuerdos para los sevillistas, pues allí ya vencieron a sus propietarios en la campaña 2006/07, en la UEFA, y en la 2007/08 en la propia Liga de Campeones.

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