R. MARÍN
Desde los mejores minutos de la era Luis García frente al Murcia, al Levante se le acumulan las desgracias y parece que la derrota en Tarragona tampoco les ha puesto freno. Aunque ya se contaba con la lesión de Xisco Muñoz, las pruebas médicas confirmaron ayer que padece una rotura fibrilar más grave de lo esperado y que en lugar de entre dos y cuatro semanas va a tenerlo en el dique seco el doble, entre cuatro y seis. Una baja sensible la del fichaje estrella de la temporada que se une a la escabechina de sancionados y a la confirmación de los primeros problemas en Rubén.
Según la ecografía a la que se sometió ayer, tiene una rotura en el recto anterior de la pierna izquierda que le costó quedarse fuera de la convocatoria y que va a impedirle incluso correr durante los próximos 10 días, en los que se limitará a ponerse en manos de los fisioterapeutas antes de comenzar la recuperación con ejercicios en el césped. Un periodo largo para un contratiempo fortuito en el último lance de la sesión del viernes, cuando sintió un pinchazo fuerte en el cuádriceps tras chutar un penalti.
Xisco llegó como una exigencia para doblar a Rubén y tener las espaldas cubiertas durante las temidas pero contempladas lesiones del asturiano, que hasta la pasada jornada había mantenido el tipo. Sin embargo, unas molestias en la ingle lo apartaron de la titularidad el sábado tras tirarse toda la semana entre algodones y ayer lo obligaron a someterse a nuevas pruebas para desvelar su origen y descartar una rotura. Según la resonancia, sufre una tendinitis en el recto anterior de la pierna derecha y no volverá a entrenarse con normalidad junto al grupo hasta la próxima semana.
De todos maneras, Rubén será baja obligada ante la Real Sociedad por sanción, ya que fue expulsado a última hora ante el Nástic, aunque aun así su estado preocupa sobremanera a los técnicos, ya que igual que la pasada temporada se trata del jugador más resolutivo de la plantilla y al que hay que dosificar con mucho cuidado.
Competición se reunirá hoy
Con vistas al encuentro que medirá a los granotas contra el líder el próximo domingo, el club estará hoy muy pendiente de la reunión del Comité de Competición y de lo que decida sobre el acta de Tarragona, en la que el colegiado Lesma López detalló la airada reacción especialmente de Ballesteros, que golpeó una papelera, y Robusté ya en los vestuarios a la conclusión del encuentro. Desde el Levante se informaba ayer de que no está previsto presentar ningún tipo de alegación previa —por Pallardó sí se recurrió hasta la última instancia—, pese a que también es cierto que los de Orriols confían en no llevarse una sorpresa añadida a lo esperada, que no es más que la confirmación de la suspensión para los expulsados Javi Guerra y Rubén Suárez y la de Robusté por acumulación de amonestaciones.