R. MARÍN
O se ponen un punto en la boca o les lavarán la lengua con jabón. El Levante ha recibido tres tarjetas rojas en los últimos dos partidos y Luis García está dispuesto a cortar por lo sano con esta sangría. Sobre todo con las expulsiones más fáciles de evitar, aquellas por acciones ajenas al juego, en especial, las que son por protestar. Pallardó se fue a la calle ante el Murcia por ponerse respondón y retener la pelota y Rubén por un calentón verbal en Tarragona, donde el equipo terminó con nueve, ya que anteriormente a Javi Guerra le había pasado factura un control absurdo con la mano.
El pasado jueves por la noche el grupo se fue de cena con el bote de las tarjetas rojas —también participó el propio Luis, aunque Competición no ratificó la suya—, pero a partir de ahora la broma va a salirle más cara a los infractores. En el vestuario el mensaje ha quedado claro. El míster lo admitió ayer.
«Ya les he dicho que el próximo al que expulsen por hablar tendrá una sanción más dura. Si nos quedamos con diez que sea por entradas duras o por acciones del juego. Que sea por cosas más lógicas que las dos últimas», argumentó, reiterativo respecto a lo «fundamental» que es no quedarse en inferioridad.
Y es que entre lesiones —Xisco Muñoz, Dani Carril y la duda de Del Moral— y la sangría de sancionados —Javi Guerra, Rubén Suárez y Robusté— el equipo está en cuadro para recibir al líder, la Real Sociedad, especialmente en ataque, lo que obligará a alinear un novedoso en el que la novedad será Igor en ataque, un punta estático sin doble en la plantilla que condicionará el juego, respaldado por un habitual como Juanlu más Miguel Pérez y Xisco Nadal. En la convocatoria, además, todo apunta a que entrará el goleador del filial, Abarca, en sustitución de un Del Moral que aún no acaba de ponerse bien. Para colmo, Carril continúa siendo «seria duda» y aunque Luis esperará todo apunta a que no llega.
Aun así, se impone la visión optimista. «Arriba nos faltan recambios para este partido, pero estoy seguro de que el equipo va a competir y a responder otra vez en esfuerzo e intensidad máxima y eso es algo que al aficionado del Levante le tiene que gustar y hacerle sentirse orgulloso», explicaba. «En nuestro campo somos de los equipos más fuertes de la categoría y si seguimos en nuestro nivel opciones de ganar vamos a tener con bajas o sin bajas».