R. MARÍN
El Levante confirmó ayer su candidatura al ascenso no con juego, pero sí con el resultado, ya que se trajo de El Alcoraz un punto tras una segunda parte pobre en la que fue inferior a un Huesca que le perdonó la vida. Sin embargo, suman y siguen los granotas, que han puntuado en ocho de las nueve jornadas disputadas, una media que les asegura estar en la pomada.
Albert Serra fue la gran novedad en un once titular que a excepción del lesionado Xisco Muñoz fue el de gala. Pese al regreso del capitán Robusté tras cumplir sanción, Luis apostó por la continuidad del ex del Girona junto a Sergio Ballesteros, una pareja de prestaciones elevadas ya el día de la Real Sociedad y que volvió a rayar de notable.
En un inicio soso y con escasas llegadas, Javi Guerra dispuso de la primera y casi única oportunidad durante la primera parte, quitando un contragolpe tímidamente finalizado por Xisco Nadal. El equipo aguantaba el tipo con Pallardó e Iborra mandando en la medular, pero arriba los polos no conectaban: Juanlu, Rubén y Xisco Nadal no terminaban de entrar en juego para desesperación de Luis, cuyos gestos en la banda eran sintomáticos de que faltaba finura e intensidad. Era cuestión de apretar más fuerte para meter a los oscenses en algún que otro problema, lo que se tradujo rápidamente en la primera tarjeta para Pallardó, que aumentó el listón de exigencia y al que el rival buscó las cosquillas pensando en la posible expulsión.
Una falta directa de Rubén Suárez bien ejecutada fue la última acción antes del descanso de los levantinistas, que pusieron a prueba al portero Miguel y espolearon al mismo tiempo a un Huesca que les metió el miedo en el cuerpo con un agujero que cosió Ballesteros.
Tras la reanudación el Levante trató de ponerle más intensidad al partido, pero se apagó muy pronto. Dani Carril volcó el azúcar que faltaba con un trallazo a larga distancia que levantó a los espectadores y que no entró de milagro. Y es que el lateral granota tiene un rifle de precisión en la pierna. Con más salsa el partido se abrió, aunque también fue a costa de que los de Luis García perdieran momentáneamente la concentración atrás y la presencia en el centro del campo y el Huesca se fuese para arriba.
Tal vez por eso de que le venía saliendo bien, el primer cambio fue Gorka Larrea que, amonestado a los 20 segundos, se ubicó en la banda derecha, como ante la Real. Sin embargo, fue el Huesca quien siguió llevando la voz cantante, que incluso marcó un tanto, aunque justamente anulado por fuera de juego bien forzado por la zaga, que tiró una línea precisa. Pero el centro de campo, cargado de tarjetas, no conseguía achicar las acometidas de los oscenses, que se hicieron dueños de la contienda y empotraron en su área a un Levante al que salvó Reina y que terminó pidiendo apurado la hora.
-- Ficha técnica:
0 - HUESCA: Miguel, Rober, Corona, Dorado, Echaire, Sastre (Víctor Pérez, m.84), Helguera, José (Rubiato, m.64), Camacho, Rico y Reinaldo (Moisés, m.64).
0 - LEVANTE: Reina, Cendrós, Ballesteros, Serra, Carril, Pallardó, Iborra, Rubén (Igor, m.74), Xisco Nadal (Larrea, m.65), Javi Guerra (Pina, m.87) y Juanlu.
Árbitro: Teixeira Vitienes del colegio cántabro. Mostró tarjeta amarilla a Moisés y Echaire, del Huesca y a Pallardó, Iborra, Larrea y Cendrós, del Levante.
Incidencias: encuentro correspondiente a la novena jornada de Segunda División disputado en el estadio Alcoraz ante unos 4.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.