I. ALGARRA
Rubén Suárez dejó claras sus pretensiones antes de marcharse de vacaciones. El pasado 27 de junio aseguró a SUPER que 2010 no era suficiente para él, que su deseo era negociar la posibilidad de seguir más años en el Levante. Fue de los primeros en llegar a Orriols tras la Ley Concursal, alucinó con el caos en la concentración de Oliva y, pese a los problemas físicos que tuvo a principio de temporada con el famoso tornillo de la rodilla, terminó como máximo realizador del equipo con 11 tantos. Ahora sigue siendo un fijo para Luis García y durante estas diez primeras jornadas se ha destapado más como asistente que como goleador. El club va a colmar sus ilusiones y premiará su profesionalidad dentro y fuera del campo. Será el siguiente en el ´plan renove´ tras la renovación de Iborra hasta 2014.
Después de varias semanas de conversaciones —muchas telefónicas—, Manuel Jiménez, representante de Rubén, cogió ayer un vuelo desde Asturias para personarse a las 18:30 horas en las oficinas del Ciutat de Valencia. Allí le esperaba Manolo Salvador, director deportivo, y Quico Catalán, director general, para tratar la continuidad del ´21´ granota. Habían dos posibilidades sobre la mesa: dos campañas o una, con otra opcional. La diferencia económica es mínima y ambas cuadran en las previsiones de Rubén, aunque ayer sólo se contempló la que concluiría en 2012. En la reunión no estuvo el mediapunta, que por la noche se reunió con su agente en un hotel de Valencia, donde se hospedada Manolo Jiménez antes de regresar hoy a Gijón, para estar al día del primer contacto cara a cara con la cúpula azulgrana, mientras que Quico y Manolo se dejaron ver por el Open 500 para presenciar el partido de Murray.
Aunque el representante del estilete asturiano volverá hoy a casa, no implica que la renovación haya dado un paso atrás. Va por buen camino y todo apunta que será por dos campañas. «Lo mejor es que la intención de las dos partes es llegar a un acuerdo. Espero que no se alargue demasiado en el tiempo», aseguró Jiménez a SUPER. Rubén insistió de nuevo ayer tras el entrenamiento en que únicamente tiene en mente «seguir en el Levante». Con la renovación por cuatro años de ´Ibo´ y la inminente de Rubén por dos temporadas dejaría en dieciséis el número de jugadores, tanto cedidos o en propiedad, cuyo contrato acaba en junio de 2010.
En busca de la normalidad
Con el OK extraoficial de una decena de patronos que estarán en la Fundación, Quico Catalán espera encontrar la «normalidad» cuando comience la fase de convenio. El director general, de momento, no une este proceso a la búsqueda de un comprador para las acciones.