EFE
El Villarreal aprovechó los encuentros fijados entre el paréntesis de la competición del mes de octubre y este de noviembre por los compromisos internacionales de las selecciones nacionales para retomar el pulso al torneo de Liga y de Liga Europa, así como para avanzar una ronda en Copa del Rey.
Después de que la selección española se impusiera a Armenia y Bosnia-Herzegovina en los dos últimos encuentros de clasificación para el Mundial de 2010, el equipo dirigido por el técnico Ernesto Valverde mejoró uno de los peores inicios de temporada del club en su historia.
El equipo castellonense disputó cuatro partidos de Liga, dos de Liga Europa y uno de Copa del Rey, con un balance de cuatro ganados, uno empatado y tres perdidos, lo que cambió la dinámica del equipo, que hasta el parón de competición sucedido entre el 4 y el 17 de octubre, ganó tres partidos, empató otros tres y perdió cuatro.
La mejoría más notable se produjo en la competición de Liga, donde encadenó dos triunfos en Liga ante Málaga por 1-0 y contra Tenerife por 5-1, que llegaron después de que el equipo castellonense no hubiera sido capaz de ganar un encuentro en las primeras siete jornadas de competición.
Estas dos victorias hicieron olvidar la derrota por 2-1 que sufrieron en su visita al Xerez, con la que retomaron la competición tras el parón por los partidos de selecciones y que les dejó como el colista de la Primera División.
Pero el contundente triunfo frente al conjunto tinerfeño sacó al equipo del descenso y mejoró el acierto de cara a gol en otras competiciones como la Liga Europa, donde también golearon al Lazio italiano por 4-1 en un partido vital para la continuidad del equipo en el torneo europeo.
Previamente, el Villarreal había caído con el equipo romano en el estadio olímpico de Roma por 2-1 con un gol de Rocchi en el último minuto del encuentro, lo que había complicado la clasificación para la siguiente fase de la Liga Europa, pero este objetivo quedó garantizado con más seguridad gracias a la victoria en El Madrigal.
Asimismo, el equipo del técnico Ernesto Valverde también inició durante este periodo su andadura en la Copa del Rey, donde pudieron eliminar al Puertollano, equipo de Segunda División B después de empatar a domicilio y lograr una apurada victoria por 1-0 en casa.
Sólo en la competición copera fue donde el Villarreal volvió a mostrarse dubitativo, tal y como sucedió al comienzo de la campaña, ya que tras empatar el tanto inicial del Puertollano en el encuentro de ida, el equipo castellonense sufrió mucho para eliminar al conjunto manchego en El Madrigal.
En la vuelta de los dieciseisavos de final de Copa, que coincidió con el último partido antes de que las selecciones nacionales jueguen sus compromisos del mes de noviembre, al Villarreal le costó eliminar al Puertollano, con un solitario gol del italiano Giuseppe Rossi y con algunos pitos en la grada.