R. MARÍN
El primer relevo en la portería ha llegado por motivos estrictamente deportivos. El hecho de que Manu finalice contrato el próximo junio, y que hasta el momento no hayan trascendido movimientos para renovar, y que por contra Reina ampliase su vinculación el pasado verano, no ha influido en la decisión de Luis García ni tampoco en ninguna directriz por parte de Manolo Salvador. El relevo se ha producido pensando sólo en el presente.
Pese a haber jugado apenas minutos en el primer equipo desde su llegada, Manu ha sido una de las patatas calientes para el club por su salario, que ronda los 200.000 euros anuales según documentos oficiales, por encima de la actual media. Curtido en la escuela del Real Madrid, llegó a Orriols en la época del despilfarro para recalar en el filial y no debutó con los mayores hasta el último tramo de la pasada temporada en la que, contra pronóstico, exhibió un nivel bastante superior del que se le presuponía.
En este momento, y tras volver a arrancar de reserva, el club no ha considerado —al menos por ahora— su posible renovación como prioridad, pese a que el único portero con contrato vigente en junio será Reina debido a que Mora, al que se le enseñó la puerta de salida, no aparece dentro de los planes.
Es más, en varias oportunidades se le ha colocado fuera del club y todo apunta a que en el hipotético caso de continuar adelante sería prácticamente una obligación renegociar su ficha a la baja. En todo caso, también es cierto que los técnicos tenían hace unos meses muy adelantada la llegada de Juan Carlos, pero el ascenso del Villarreal B echó al traste su cesión.
Por otra parte, las próximas horas podrían ser concluyentes en los casos de Rubén Suárez y Xisco Nadal, cuyas renovaciones se antojan prácticamente cerradas pese a seguir abiertas a la espera de cerrar los famosos flecos. En caso de llegar a sendos acuerdos, serían tres junto a Iborra los jugadores que el Levante renueva antes de llegar a finales de año, el primer tramo del ´plan renove´.
Respecto al resto de jugadores, el club contempla la posibilidad de ir paulatinamente abriendo frentes, aunque tampoco quiere precipitarse con los casos más dudosos.