EFE
Eusko Alkartasuna (EA) acusó al PSE-EE y al PP de «perder el tiempo queriendo probar que Euskadi es España». Este partido señaló a las citadas formaciones de estar utilizando el deporte «como instrumento de adoctrinamiento político», y a la vez les recomendó que si «quieren dar respuesta al sentir mayoritario de la sociedad vasca trabajen a favor de la oficialidad de las selecciones deportivas vascas».
EA no fue la única voz discordante. Peio Iparragirre (PNV) argumentó el rechazo de su grupo a ambas iniciativas en que ni el Parlamento ni el Gobierno vascos son quienes marcan el recorrido de la Vuelta ni los escenarios de juego de la selección de fútbol. «Si se quiere mezclar ciclismo y política ahí nosotros no vamos a estar», explicó. El senador del PNV, Iñaki Anasagasti, antes de entrar en la Comisión Mixta de la UE en el Congreso, afirmó que el regreso a Euskadi de la absoluta y del pelotón ciclista estará ligado al adiós definitivo de la organización terrorista ETA. «Cuando ETA desaparezca, creo que será una buena noticia que pase por Euskadi», dijo.
Además, Mikel Basabe (Aralar) defendió una enmienda en la que instaba a las federaciones vasca y española a que den los pasos precisos para que la «selección española de fútbol pueda jugar en Euskadi un partido oficial contra la selección de fútbol de Euskadi». Por contra, Cristina Laborda (PSE-EE) recordó la gran afición a ambos deportes y pidió que estas cuestiones se afronten desde una visión «única y exclusivamente deportiva».