R. MARÍN
El primer contratiempo de la semana. Y además preocupante. Javi Guerra, el delantero más en forma, dejó ayer de entrenarse con el grupo por unas molestias en el sóleo de la pierna izquierda. Hoy conocerá el alcance con las pruebas que se le van a practicar este mediodía.
Aunque no hay nada confirmado, una posible baja de Guerra sería un grave contratiempo de cara al partido contra el Córdoba debido a que precisamente el Levante no anda sobrado de efectivos en la delantera por la baja de Xisco Muñoz, que todavía no está a punto, y el rol secundario de Igor de Souza.
Por otra parte, también se le practicaron pruebas a Robusté, en concreto una ecografía para saber cómo evoluciona y el resultado fue que ya no hay rotura y que podría estar de vuelta contra el Hércules.
El capítulo de enfermería siguen completándolo los consabidos Miguel Pérez y Xisco Muñoz, en pleno proceso de readaptación y que llegarían muy justos para el sábado. Ya están participando en partes del entrenamientos con el resto del grupo y Luis García confía en tenerlos a su disposición pronto.