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Las comparaciones son odiosas entre este caso y lo sucedido en la eliminatoria copera entre el Valencia y el Deportivo en el año 2006. En ese choque de vuelta de los cuartos de final, Vicente Egido Rozas, asistente de Megía Dávila, recibió un monedazo. El castigo para el Valencia: 6.000 euros y la conclusión a puerta cerrada de ese enfrentamiento. Por cierto, en esa repetición, Megía sancionó al Valencia con un inexistente penalti que fue decisivo en su eliminación.
No es el único agravio. Juande Ramos, entrenador por aquel entonces del Sevilla, recibió el impacto de una botella en un derbi ante el Betis en el Ruiz de Lopera. El estadio verdiblanco fue clausurado con tres partidos de clausura.