R. MARÍN
El nacimiento de la nueva Fundación ´Cent Anys´ es ya una cuestión de días, pero con eso no es suficiente para tapar todos los agujeros. El proyecto para convertirla en una herramienta accionarial necesita argumentos económicos y por ese motivo es por el que el plan de viabilidad en el que con la ayuda de la administración concursal está trabajando Quico Catalán se antoja crucial de cara a las instituciones, que van a ser las que al fin y a la postre tendrán que mojarse avalando.
La parte urbanística es sin duda la más importante de ese plan, debido a que sobre él se sustenta todo el andamiaje. De ahí los contactos con el arquitecto urbanista Alejandro Escribano, de la mano de quien se están estudiando los emplazamientos en la ciudad para albergar el nuevo estadio en el caso de que se opte por el traslado y no por reformular el actual. En todo caso, el Levante no quiere reconocer públicamente cuáles son las zonas que le interesan —el Ayuntamiento de modo extraoficial puso varios a su disposición— para evitar caer en errores del pasado y que el precio que le pidan no se dispare mucho.
Como ya informaba SUPER, Escribano, en su calidad de profesional de cabecera del Ayuntamiento, es quien está asesorando según reconoce el club en materia urbanística los pasos de futuro que hay que dar. Un trabajo que se antoja como piedra angular para cualquier plan.
Esta operación de recalificación que por necesidad tendrá que plantear el Levante es la única vía de solución que sigue sobre la mesa. De los beneficios de la ecuación por la venta de los terrenos y la construcción de un nuevo estadio que en principio debería estar preparado para usos comerciales depende la posibilidad de enjugar la deuda y seguir adelante. ¿Habrá suficiente? Fuentes extraoficiales reconocen que los márgenes son muy justos y que todo debe salir bien, sin contratiempos, para lograr el objetivo.
Sobre el estadio deberá sustentarse el plan de pagos, con quita y espera, para llegar a un acuerdo con los acreedores, a pesar de que en este sentido aún no se ha producido ningún contacto. Sin un convenio para pagar, en caso de que la propuesta que la Fundación está preparando no salga adelante, la continuidad del club se vería seriamente amenazada. A día de hoy se trata de un punto que en absoluto está hecho, ni siquiera encarrilado.
Por lo demás, el resto de formulismos para que al menos la Fundación eche a andar están preparados, incluidos los estatutos, pese a la posible introducción de modificaciones en algunos aspectos. Será el pistoletazo de salida para un final de año que en el aspecto institucional podría pasar a la historia.