PEPE RODRIGUEZ
El pasado 29 de diciembre de 2010 fue un día duro en el club catalán y no por la derrota frente al Sant Andreu. El 2-0 que encajó el conjunto de Toni Rovira era lo de menos. Roque Pascual, vicepresidente y tesorero del club, fue secuestrado en África junto a otras dos personas. El máximo responsable del área económica de la ´Grama´ era uno los miembros de la ´Caravana Solidaria 2009´ y se encontraba realizando una ayuda humanitaria. Tanto él como sus acompañanantes fueron atacados cuando transportaban en su vehículo material de ayuda. Las primeras investigaciones dan a entender que el secuestro podría haber sido realizado por Al-Quaeda, que se habría llevado a los tres cooperantes a Mali. Así lo indicó, al menos, Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del interior: «Estamos ante un secuestro de islamistas radicales».
Santa Coloma y la Gramenet se encuentran instalados en la preocupación y la agonía aumenta cada hora que pasa. El Ayuntamiento de la localidad emitió ayer un comunicado resaltando la labor de Roque Pascual, que además de colaborar con el equipo de fútbol es consejero delegado de la empresa contructura Gecoinsa. También es miembro del patronato de la Fundación Tallers —entidad que facilita la inserción de personas discapacitadas en el mundo laboral— y miembro de la junta directiva ONG Barcelona Acción Solidaria.
En la Gramenet viven pegados al teléfono a la espera de noticias: «No sabemos nada. En el club estamos todos muy preocupados, desde el presidente hasta los propios jugadores. Son momentos duros y nos tememos lo peor», indicaba ayer una fuente del club.
La plantilla muestra su preocupación en el trabajo
La plantilla de la Gramenet acudió ayer al entrenamiento casi por obligación. Los rostros de los jugadores eran de preocupación ante el secuestro de Roque Pascual. De hecho, el grupo se reunió nada más concluir la sesión y una de las iniciativas que podrían llevar a cabo en caso de que no lo liberen es la de salir el próximo domingo ante el Sabadell con una pancarta de ánimo hacia el tesorero, que está pasando por el momento más delicado de su vida.
Por su parte, los familiares de Pascual contactaron con el presidente del equipo, Vicente Ferrer, para rogarle que desde el club no se hagan declaraciones al respecto. No es la primera vez que la Gramenet pasa por una situación delicada. El pasado ejercicio se le detectó un cáncer al futbolista Piti, que afortunadamente se recuperó y pudo acabar la temporada en el campo.